El Consejo de Europa anunció ayer que comenzará la primera investigación oficial sobre informaciones acerca de que terroristas islámicos habrían sido trasladados o detenidos por la CIA estadounidense en aviones-cárceles.
En momentos en que varios países, entre ellos España, Portugal, Suecia y Finlandia, han sido señalados como permitiendo presuntas escalas de aviones-cárceles de la CIA en sus territorios, la organización paneuropea encargada de los derechos humanos, que está basada en Estrasburgo, intenta aclarar los hechos.
El organismo exigió información a los 45 Estados miembros.
“Considerando el carácter muy serio de los hechos la respuesta europea debe ir más allá de las declaraciones políticas y las investigaciones”, dijo en un comunicado Terry Davis, el secretario general del Consejo de Europa.
Davis da como plazo a los gobiernos de esos estados hasta el 21 de febrero de 2006 para entregar informes sobre la eventual implicación de sus funcionarios “en la privación de libertad no reconocida de un individuo o en el transporte de individuos privados de esta forma de su libertad, incluyendo si esa privación de libertad fue cometida por instigación de una agencia de otro estado”.
Más allá de las informaciones de prensa dando cuenta de presuntas escalas de aviones-cárceles de la CIA en varios países europeos, la organización privada estadounidense Human Rights Watch (HRW) ha acusado a la CIA de haber preparado prisiones secretas en Europa del este, en especial en Polonia y Rumania.
Estos países han desmentido esas informaciones mientras que en las islas Baleares (España) se inició una investigación judicial para comprobar informaciones de prensa diciendo que aviones de la CIA hicieron allí 10 escalas entre enero del 2004 y enero del 2005.
Dick Marty, reportero de una comisión jurídica en el Consejo de Europa, relanzó el debate declarando en París el martes que no hay pruebas, pero sí “serios indicios” de la existencia de prisiones secretas de la CIA en Europa. Estrasburgo (Francia), AFP