Los misiles estaban en EEUU y vuelven al país desactivados El Gobierno y las FFAA preparan un informe sobre los misiles HN-5, recientemente excluidos del arsenal para la defensa nacional. Se anticipó que hay un video que prueba la inutilidad del armamento.
INTERPELACIÓN • El ministro de Defensa, Gonzalo Méndez, presentó, ante el Congreso, la semana pasada, una serie de documentos para responder a las preguntas sobre el tema.
Los 28 misiles chinos HN-5, de propiedad de las Fuerzas Armadas de Bolivia, están en Estados Unidos y actualmente se hallan en proceso de devolución tras haber sido “demolidos” y “desactivados”, según confirmaron a La Razón altas fuentes del gobierno del presidente Eduardo Rodríguez.
“Más allá de cualquier especulación, los misiles estuvieron y están en Estados Unidos, desde donde retornarán demolidos en sus proyectiles, puesto que los disparadores nunca salieron del país”, precisó una fuente gubernamental consultada.
El operativo de movilización y la separación de este material bélico del arsenal de las Fuerzas Armadas, provocó polémica en el Parlamento, contradicciones en el Gobierno e incluso la interpelación del Ministro de Defensa.
La demolición, que sería el término correcto, según las fuentes oficiales, de los misiles chinos se realizó en Estados Unidos, debido a que las Fuerzas Armadas confirmaron la obsolescencia del material en dos pruebas. Las fuentes consultadas dijeron que los misiles estaban inadecuadamente conservados lo que produjo su inutilidad.
El presidente Rodríguez aseguró, tras un acto de las FFAA, el 14 de noviembre, que los misiles “no se vendieron ni se entregaron”. En tanto, en el Congreso, el ministro Méndez dio varios argumentos sobre el porqué se determinó la exclusión del material bélico adquirido al Gobierno de China, empero no aclaró, en la oportunidad, el paradero preciso de los misiles a pesar de haber mencionado la colaboración técnica estadounidense.
Las fuentes gubernamentales consultadas especificaron que el criterio oficial fue dejar por sentado que las armas eran de propiedad de Bolivia y que sólo se requería ayuda técnica para desactivarlas por obsoletas y que las pruebas serán puestas a consideración de la opinión pública.
Entre tanto, el fin de semana se produjeron desinformaciones respecto del destino de los misiles. En base a una fuente militar, el matutino cruceño El Mundo informó que el material bélico estaba en la base antinarcóticos de Manta, en Ecuador. Sin embargo, el diario El Expreso, de Guayaquil, con declaraciones de un alto funcionario militar estadounidense descartó ayer la versión.
El diputado Juan José Torres, autor de la solicitud de interpelación, dijo que ante las declaraciones “ambiguas” del titular de Defensa, el asunto de los misiles no está cerrado y no descarta que el comandante en jefe de las FFAA, Marco Antonio Justiniano, y el comandante del Ejército, general Marcelo Antezana, sean citados a declarar ante la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados.
Torres aseguró que “hay más dudas sobre esta operación, razón por la cual proseguirá con la fiscalización”. Asimismo, manifestó que el Poder Ejecutivo y el Alto Mando Militar hicieron quedar mal a las Fuerzas Armadas.
“Los hicieron ver como incapaces y poco profesionales para manipular misiles. El fiscal de las FFAA debería iniciar un proceso de investigación”, señaló.
Presunciones
Presión • El diputado Torres declaró que se piensa que existieron presiones externas y que el Alto Mando Militar tomó una decisión arbitraria, sin respetar procedimientos.
Responsabilidad • Varios diputados señalan al ministro de Defensa, Gonzalo Méndez, y al comandante del Ejército, general Marcelo Antezana, como responsables en el caso.