Inundaciones en Europa Las autoridades italianas vigilan la crecida de los ríos. En Austria fue elevado a nivel tres el riesgo de avalanchas. Prosiguen los cortes de energía eléctrica. Además, en Francia han sido registradas cinco muertes por congelamiento.
Una tormenta invernal barrió ayer Europa causando lluvias torrenciales y nevadas, mientras Italia examinaba con preocupación las crecidas de los ríos y Austria advertía de un "sustancial" riesgo de avalanchas.
En la región central de Italia, las autoridades ordenaron el cierre de carreteras y la evacuación de docenas de viviendas cercanas a márgenes ribereñas.
Personal local y estatal en la comunidad costera de Fiumicino, al oeste de Roma, mantenía vigilancia sobre el río Tíber, que estaba creciendo de manera constante. Fueron reservadas unas 800 camas en hoteles de la zona, informó una agencia noticiosa local. "No es una emergencia, sino un estado de alerta", dijo a la prensa Guido Bertolaso, director del Departamento de Protección Civil de Italia.
Más al norte, el Tíber inundó partes de la zona central de Umbria, informaron fuentes periodísticas locales. La Confederación Italiana de Agricultores calculó que los daños a cosechas, granjas y establos ascendía a decenas de millones de euros (dólares).
"Especialmente en el centro (de Italia) están ocurriendo toda clase de cosas", dijo Alfredo Bernardini, vocero de la confederación. "Entre la nieve y la lluvia, ayer y anoche hubo gran devastación". Entre tanto, en Austria, el servicio meteorológico nacional elevó el riesgo de avalanchas en gran parte de los Alpes a tres en la escala de cinco puntos.
Las autoridades dijeron que el riesgo era más grave en la provincia suroccidental de Carinthia, donde cayeron unos 70 centímetros de nieve en las últimas 24 horas. Había también riesgo de avalanchas en la provincia sureña de Styria y en la provincia alpina del Tirol, informaron las autoridades.
En Bélgica, se informó de cortes de energía como resultado de las tormentas de nieve. El sábado, una persona murió y dos fueron heridas en accidentes en la carretera causados por la llamada "nieve negra", nieve que queda mezclada con barro y es muy resbalosa. La ola de frío ha causado cinco muertos en los últimos cinco días en Francia. El último deceso que ha sido contabilizado corresponde a un hombre de unos 40 años hallado por un paseante en el bosque de Vert-Saint Denis, a las afueras de París.
Los otros fallecidos también son hombres, de entre 58 y 38 años de edad. Tres de ellos murieron de hipotermia mientras dormían, en un garaje del norte del país. En las noches la temperatura baja hasta 10 grados bajo cero. Roma y París, AP-EFE