En una decisión sin precedentes, los dirigentes de la Unión Europea, sus socios árabes e Israel aprobaron ayer un Código de Conducta antiterrorista.
La aprobación de este documento, tras largas horas de negociaciones en las que árabes e israelíes chocaron sobre la diferenciación entre terrorismo y resistencia legítima a la ocupación, fue presentada como el principal logro de la Cumbre Euromediterránea que se celebró en Barcelona. El texto final fue acordado después de que se obviara una definición del terrorismo, que Argelia, Siria y el Líbano insistían en diferenciar de la resistencia legítima contra la ocupación.
El documento proclama que “el terrorismo nunca puede ser justificado”, rechaza el asilo a los terroristas, además plantea un “intercambio de información sobre una base voluntaria”. Alude a que es preciso no olvidar las raíces del problema y sostiene que si los Gobiernos quieren tener éxito en su lucha “tenemos que tener en cuenta todas sus causas”. Barcelona (España), EFE