Después de un mes de una serie de actividades artísticas, ayer finalizó el Encuentro Kaipi Bolivia III, evento realizado por tercer año consecutivo por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el propósito de difundir el arte y la cultura boliviana.
Entre la exhibición de películas nacionales, charlas de intelectuales invitados, muestras de folklore boliviano que llenaron la agenda cultural bonaerense, en el marco de Kaipi (Aquí en quechua) se presentaron tres exposiciones con la intención de difundir la producción artística contemporánea hecha por bolivianos, tal como se hizo en el 2004 con la obra de Hugo Escóbar y Primitiva Guzmán.
Este año se seleccionaron obras de Liliana Soligno, artista plástica paceña radicada en Buenos Aires, cuyo talento conmovió a los espectadores que pudieron apreciar su trabajo dividido en series temáticas denominadas: Nostalgia Pura, Infancia, Las Alturas y Maternidad, entre otras.
Con suaves formas y sutiles colores, la artista crea unas piezas que rebozan expresividad femenina. Motivo que le valió el privilegio de participar en la muestra Kaipi III junto a otros destacados creadores plásticos que fueron homenajeados: el pintor Portillo Vega y el fotógrafo Guido Nieto que presentó la exposición denominada Ser Boliviano en la Argentina.
El Objetivo del Encuentro Kaipi Bolivia III fue “poner en primer plano el valor el patrimonio cultural boliviano en Buenos Aires, para promover el adecuado reconocimiento del aporte de esta inmigración a la identidad argentina local”.