La designada ministra argentina de Economía, Felisa Miceli, la primera mujer en ocupar el estratégico cargo, es una defensora del papel del Estado y de fuertes convicciones demostradas al asumir al frente del poderoso Banco Nación cuando dijo que “la palabra ajuste está prohibida” en su vocabulario.
Licenciada en Economía de 52 años, la designación de Miceli sorprendió a todos los analistas y su nombre no figuraba cuando arreciaban las versiones sobre la renuncia de Roberto Lavagna, un piloto de tormentas en medio de la peor crisis argentina.
Lavagna será reemplazado este jueves por la nueva integrante del gabinete.
Miceli trabajó varios años integrando equipos técnicos de Lavagna y se desempeñó como representante del Ministerio de Economía ante el Banco Central hasta el 30 de mayo del 2003, cuando asumió al frente del Banco Nación Argentina (BNA).
Pero la mujer que deberá lidiar con los experimentados negociadores del FMI y centrar su acción en la lucha contra la inflación y la distribución de la riqueza, dejó el campamento de Lavagna para convertirse en una aliada directa de Kirchner. Buenos Aires AFP.