Es indudable que la enseñanza de la matemática forma parte de la herencia cultural, esforzándonos cada vez más por transmitir y poner en manos de la niñez y juventud los conocimientos, experiencias intelectuales y emocionales, lo que en términos globales se conoce con el nombre de educación matemática; sin embargo este proceso educativo dentro del Área de Matemática desde los albores de la historia contemporánea confronta serias dificultades que se constituyen en hechos cotidianos que van desde el desinterés de nuestros estudiantes hasta la inercia del sistema educativo, aspectos que, deben ser encarados inmediatamente.
En la vida diaria, surgen evoluciones continuas entre nuevos conocimientos, y formas de usar y comunicar la matemática. La información cuantitativa hace algunos años fue limitada, ahora se difunde ampliamente a través de medios de comunicación; en este mundo cambiante, aquellos que comprenden y pueden usar la matemática, tendrán más oportunidades y opciones para determinar su futuro, la competencia matemática abre puertas a un porvenir productivo y su limitación mantendrá cerradas sus posibilidades de desarrollo. Con el propósito de contribuir a esta ardua, pero no imposible tarea, me permito abordar este tema y como no cuesta nada soñar, imaginemos por un momento un colegio, donde los estudiantes tengan acceso a una educación matemática atractiva y de calidad, donde existan expectativas ambiciosas, de parte de los docentes que estén dispuestos a actualizarse continuamente, donde el currículo sea matemáticamente rico y que responda a las necesidades de los estudiantes, brindándoles oportunidades para entender importantes conceptos y procedimientos matemáticos, donde la tecnología sea un importante componente de la matemática didácticamente seleccionada y adquieran conocimientos a partir de una gran variedad de temas matemáticos de diferentes formas hasta encontrar estrategias que desarrollen su capacidad de razonamiento, un colegio donde los estudiantes adquieran habilidades, y destrezas para resolver problemas, que tengan acceso a los medios tecnológicos, que trabajen de manera reflexiva, que sean capaces de comunicar sus ideas y resultados en forma oral y escrita con eficacia y eficiencia, capaces de valorar los conocimientos matemáticos en su real dimensión y se dediquen activamente al aprendizaje. He ahí el sueño de un iluso, pero optimista docente de matemática que, muchos de los lectores considerarán un sueño muy ambicioso y en verdad no se trata de una tarea sencilla. Hacer realidad esta visión depende de la participación real de toda la sociedad sin subestimar las dificultades de esta tarea, personalmente soy un convencido que puede lograrse una mayor calidad de vida, sumando esfuerzos que harán realidad lo imaginado.
*Flavio García C. es profesor del Instituto Americano Néstor Peñaranda.
Acuerdo entre cuerdos
¿Es posible pensar la democracia sin acuerdos, pactos ni alianzas? La respuesta es, qué duda cabe, negativa.
Km O
Kilómetro Cero, es un taller internacional de Arte Contemporáneo que se realizó en Santa Cruz la última quincena de noviembre, albergando a 28 artistas de 15 países; China, Argentina, Islandia, Uruguay, Brasil, Cuba, USA, Suecia, Taiwán, Alemania, Perú, México, Venezuela, Paraguay y Bolivia.
El Evo y el Ché, no pues che
No, no era porque ese momento andaba atragantado con la voz de Nina Simone cantando Don’t Explain (no expliques), mujer dolida de los engaños que ruega ahorrarse coartadas mentirosas al amado infiel.
Más de lo mismo
Cada año, el lobby del Sida utiliza su Día Mundial el 1º de diciembre para ensayar soluciones repetidas a este flagelo, mientras el número de víctimas aumenta a ritmo constante. Este año el eslogan es “Detengan el Sida.