El defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, recibió quejas y testimonios de más de 500 bolivianos que viven en Buenos Aires, Argentina, quienes organizados en entidades y grupos hicieron conocer su palabra a la autoridad que visitó esa ciudad.
En dos reuniones nocturnas, de más de ocho horas, durante dos días, los bolivianos plantearon sus problemas. Los más frecuentes son el estado de indefensión, el abandono de las autoridades, la explotación laboral —principalmente en talleres de confección—, las bajas remuneraciones, el incumplimiento de normas sociales, la ausencia de seguridad social, entre otros.
Albarracín se comprometió a realizar gestiones ante su homólogo argentino, Eduardo Mondino, para revertir la situación.