Israel Ipenza habló esta semana con la artista Kurmi Cardozo Velásquez, cuya principal característica es ser una niña. Kurmi es una simpática orureña que desciende de una familia de artistas. Su papá es el prestigioso escultor orureño Gonzalo Cardozo y su mamá, María Velásquez, trabaja en cerámica.
¿Puedes darnos tus
datos personales?
Hola, me llamo Kurmi, soy la menor de cinco hermanas. Tengo 9 años y estoy en cuarto básico en el Colegio San Ignacio de Loyola –Fe y Alegría. Por la tarde estudio en la Escuela de Música María Luisa Luzio.
¿Cuándo fue que
decidiste ser pintora?
Creo que cuando tenía 2 años y medio, mientras manchaba los cuadros de mi hermana Lulhy. En la casa todos ignoraban quién hacia las manchas, hasta que un día me descubrieron y me dijeron que si quería pintar no debía hacerlo en los cuadros de otros.
¿Cuáles son los temas que prefieres pintar?
Mezclo mi imaginación con temas de la realidad, por ejemplo en mi cuadro titulado “Momentos” pinté una niña feliz y la misma niña triste, pero ambas llena de colores, porque quiero demostrar que el entorno no cambia, los que cambiamos somos los seres humanos.
¿Cuáles son tus
colores favoritos?
Me gustan los más brillantes, llenos de luces.
¿Cuáles son tus
pintores preferidos?
Admiro a Raúl Lara, Zenón Sansuste, Jaime Calizaya y otros.
¿Qué te gustaría
ser de grande?
Quiero cambiar el mundo con mis colores. Al salir bachiller quisiera estudiar Derecho, para defender a los pobres, además de Veterinaria para ocuparme de los animales abandonados.
hoja de Vida
Kurmi Cardozo Velásquez tiene 9 años. Es orureña y el arte está en su sangre, sus papás y hermanas trabajan en diferentes disciplinas artísticas, principalmente en la pintura y la escultura.
Deporte El Wu-Shu es muy antiguo
Es uno de los artes marciales más antiguos del mundo. Gracias al cine llegó a ser conocido en casi todo el planeta, aunque con otro nombre, Kung Fu.