Después de los distintos conflictos suscitados por problemas regionales, recursos naturales y por el incesante pedido de una respuesta a las grandes necesidades que tiene Bolivia, sobre todo con la falta de empleo y la campante pobreza, se preveía venir un cambio de gobierno como el del presidente electo el pasado domingo; sin embargo, no basta con el cambio de autoridades sino, hace falta un encuentro y un pacto entre todos los distintos sectores y actores sociales, pero, ¿cómo lograr esto, cómo podemos integrar tanta diversidad y tanta riqueza cultural representada en las 36 etnias que tiene nuestro país?; es una pregunta que requiere una respuesta rápida y práctica; ya que es un desafío para todas las y los bolivianos, principalmente, un gran reto para las próximas autoridades gubernamentales antes de enfrentar los cambios estructurales propuestos en su campaña electoral.
El pueblo boliviano nos ha demostrado que una gran parte pide cambios estructurales, respetando su región, identidad y diversidad. Si bien, somos un Estado y estamos bajo la misma bandera, se busca, libre y voluntariamente, que se comparta un porvenir pacífico basado en valores comunes para el desarrollo integral y sostenible de la nación. Cada región, sector y etnia de nuestro país tiene distintas costumbres y valores reflejando una gran diversidad, pero es indiscutible que sólo unidos y con valores compartidos podremos alcanzar nuestros objetivos como nación y salir del encalladero en el cual nos encontramos.
Los actores sociales bolivianos representados, al ser Bolivia una nación libre, independiente, soberana, multiétnica y pluricultural constituida en República unitaria, fundada en la unión, la solidaridad y los valores de libertad, igualdad y justicia como superiores de su ordenamiento jurídico, deben estar conscientes de nuestros recursos naturales y/o culturales, patrimonio espiritual y moral para plantear la visión de una nueva Bolivia que debe estar caracterizada por valores indivisibles y universales, respetando y defendiendo la unidad y el Estado de Derecho.
Uno de los principales valores que debemos tener y apropiar todas las y los bolivianos, es el del ejercicio pleno de nuestra ciudadanía responsable socialmente, con identidad propia e integral, para crear así el espacio de libertad, seguridad y justicia, generando de esta manera un instrumento para la posible integración y encuentro de todos los actores sociales situando a cada boliviano y boliviana en particular como el centro de actuación y compromiso.
Es así que los quechuas, aymaras, guaraníes y todas las demás etnias necesitamos encontrarnos y caminar juntos las sendas que nos depara el futuro a fin de que unidos construyamos una nueva Bolivia comprometida con valores compartidos y concertados con identidad propia; con desarrollo integral y equitativo, promoviendo el acceso universal de derechos y deberes de las personas en igualdad de oportunidades.
Considerando lo detallado anteriormente, la diversidad de nuestro país es la piedra fundamental que nos da una riqueza cultural inigualable en la región y en el mundo, por eso, nuestra responsabilidad social ciudadana pasa por el hecho de mantener, defender, reconocer, reafirmar y asegurar esa gran diversidad y riqueza cultural de manera tal que el mostrar al mundo estos aspectos nos dé la oportunidad de desarrollar el turismo y la industria de éste a fin de coadyuvar y ser uno de los pilares principales de desarrollo de cada región en particular y del país en general.
*Miguel Camacho Méndez es presidente de la Asociación de Jóvenes por la Cultura y el Turismo.
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