Están de moda los festejos de oficina Se hacen para despedir el año y celebrar la llegada del nuevo. Los organizan ejecutivos, sindicatos o grupos de amigos afines. En algunas se baila o se intercambian regalos.
Ya es una tradición en La Paz que los empleados de instituciones públicas y privadas realicen actividades especiales para compartir con los compañeros de trabajo, relajarse y felicitarse mutuamente por las fiestas de fin de año.
Cada oficina ha creado su propia modalidad de celebración. Algunas entidades agasajan a sus funcionarios con una cena, a veces bailable, en un local; otras con un almuerzo o un brindis en las oficinas, y los sindicatos o clubes de ciertas instituciones preparan reuniones. En otros casos, los funcionarios realizan intercambios de regalos en la oficina o en casas particulares para compartir un poco.
El lunes pasado, por ejemplo, los trabajadores de la Superintendencia de Bancos disfrutaron de una tarde de confraternidad en un local de la zona de Aranjuez. En la ocasión compartieron un plato, jugaron bingo, entregaron los trofeos de campeonatos y brindaron para despedir el año. La celebración fue organizada por el club de la institución y la concurrencia fue masiva. “No ha faltado nadie. Nos fuimos de la oficina directamente a los Ex Lobos. Ha salido bonito, nos hemos desestresado, hemos compartido un momento agradable y además me he ganado un premio”, dijo uno de los funcionarios.
Similares reuniones se dan con diferentes características en ministerios, bancos, empresas privadas e instituciones públicas.
Según el asistente de Eventos y Banquetes del Hotel Europa, Iván Gandarillas, estas celebraciones ya son una tradición y el hotel atiende este tipo de eventos los siete años que tiene de funcionamiento. “Las empresas las realizan porque es una manera de retribuir el sacrificio y el empeño que dedican los empleados durante todo el año. La gente se alegra, baila, comparte y ríe. Es una manera de desahogarse después de estar todo el año con los problemas sociales que han habido”. Algunas de las empresas que este año ya hicieron su celebración en los salones Iberia o Germania del Hotel Europa, son Berthin Amengual, Banco Los Andes, Semanario Pulso y la Fundación Boliviana para la Democracia.
Las opciones que ofrece Hotel Europa son una cena, ya sea con menú navideño o internacional, con amplificación y cotillón, dependiendo de lo que requiera cada entidad. Gandarillas comenta que recientemente se están poniendo de moda las parrilladas, para lo que cuentan con un espacio apropiado. El precio de una cena, con copa de vino y gaseosa está alrededor de 12 dólares por persona.
Por su parte, el jefe de alimentos y bebidas del Hotel Ritz, Reinhart Palma, ofrece a las empresas tres tipos de paquetes: el standar, que es simplemente una cena; el de lujo, que además incluye amplificación, disc jockey y bebidas; y la premium, que contiene juego de luces y otros complementos. El restaurant Duke de ese hotel ya está reservado hasta el 23 de diciembre, pero las empresas todavía pueden hacer su reserva para la semana próxima. “Este tipo de eventos los manejamos hace tres años y nos ha dado buen resultado, porque es una opción que se da a las instituciones para poder distensionarse un poquito de la actividad cotidiana que tienen y poder compartir en otro ambiente. Algunas empresas se quedan hasta las 2 ó 3 de la mañana”, señala Palma.
Por su parte, el Hotel Camino Real ofrece también varios tipos de ofertas para grupos por estas fiestas de fin de año. Su promoción, válida hasta el 10 de enero, incluye paquetes que van desde 9 hasta 12 dólares por persona.
El menú es a elección, pero generalmente cuenta con una copa de champán o pisco sour, un plato que puede ser lomo pampeano, filete martinet, trucha en salsa roquefort y vino, cerveza o gaseosa. El gerente de Alimentos y Bebidas de Camino Real, Miguel Helguero, señaló que esta temporada los grupos son de oficinas, y cuando son hasta 20 personas se atiende en el restaurant La Tranquera, mientras que si son más, el hotel proporciona un salón especial para que el grupo se sienta a gusto y pase buenos momentos en el encuentro.
Igualmente, las instituciones estatales se dan maneras para hacer un pequeño festejo, aunque sea almorzando juntos, por el horario continuo. Carmen, quien trabaja en el FNDR, cuenta que en estas fechas se reúnen a la hora del refrigerio, se sirven un plato especial, el gerente dice unas palabras y se entregan los canastones.
La celebración es muy simpática en el Banco Central, ya que cada año se realiza un concurso de pesebres en el que participan todos los pisos. “Este año ganó la Gerencia de Asuntos Legales, porque teníamos un pesebre completo”, señaló la abogada Vivian Montaño, quien comentó además que la celebración que se suele hacer es que todos los empleados almuercen juntos, y el gerente o presidente dice algunas palabras y luego todos vuelven al trabajo. Sin embargo, por secciones, los funcionarios se organizan por su cuenta para salir a festejar yendo a algún restaurante o pidiendo un plato pasada la hora de oficina.
Además, Vivian invitó anoche a cenar a su casa a un pequeño grupo de colegas que trabajan en su área dentro de la institución, para que puedan hacer un intercambio de regalos, que ya es una tradición, y así compartir un momento grato fuera del lugar de trabajo.