El proyecto de ley para reformar al sistema electoral chileno, heredado de la dictadura y que excluye a las minorías, no logró su aprobación en el Congreso por la abstención de los diputados de la oposición derechista.
El proyecto, enviado el martes por el Ejecutivo al Parlamento, establecía principios de proporcionalidad en el sistema electoral del país, lo que requería de una reforma constitucional.
A favor de la reforma se pronunciaron 59 parlamentarios, todos de la oficialista Concertación, mientras que otros 39 de la derecha opositora se abstuvieron, con la excepción del diputado de la conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), Iván Moreira, que votó en contra.
Por tratarse de una reforma constitucional se necesitaba el apoyo de 69 legisladores.
El texto legal propuesto incrementaba también el número de diputados y senadores, que actualmente son 120 y 38, respectivamente, y establecía el plazo de un año para estructurar un nuevo sistema electoral.
El sistema binominal marginó a la izquierda en el Parlamento y permitió a la derecha dominar la mitad de los escaños con poco más de un tercio de la votación. Santiago de Chile, EFE-DPA