Fanny Arroyo de Uría y su familia regalaron juguetes e invitaron api con pan y gelatina a más de 500 niños y niñas de su barrio, en Las Lomas de Achumani. La actividad de ayer, que repite cada año hace una década, ya es una tradición para ella, su esposo, sus hijos y nueras.
Este jueves, el singular acto comenzó con una misa, y luego de la comida llegaron los esperados obsequios para los niños y canastones con víveres para sus madres. Risas y agradecimientos llovieron entonces sobre los Uría y para Papá Noel, que estuvo presente en la cita ocultando bajo el disfraz a uno de sus cinco hijos varones.
Uría y su familia ahorran cada año para financiar esta entrega, que se amplía a una comunidad rural pobre del altiplano. Los regalos los reparte hace cinco años, pero un quinquenio antes ya distribuía chocolate caliente en la calle. “La Navidad es muy triste”, dijo Fanny, para quien las diferencias entre los que tienen recursos y los que no poseen nada son enormes”.
“Los partidos políticos no lo hacen, yo trabajo como negra para mis niños”. Comentó que esta obra está inspirada en el amor que siente por “su comunidad, por su familia y por Dios”. Para ella no hay mayor satisfacción que dar, “que mis hijos queden con el ejemplo de que no sólo hay que pedir, también hay que saber dar”. Para esta Navidad pidió que “Dios nos bendiga y bendiga al país”.
Hace 20 años que Uría hizo una promesa a la Virgen por un favor recibido, y desde entonces cada año sus actos de caridad con los más necesitados han crecido.
Basilia Tola tiene cuatro hijos, es su vecina, y asiste hace cinco años a esta cita. Como otras mamás, se siente muy agradecida con ese gesto y le desearon las mayores bendiciones. “Yo tengo siete hijos y mi esposo es pintor, por lo que no nos alcanza el dinero para regalos, y la señora es la que les da a mis hijos”, dijo Marisol.
Datos
Inversión • La familia gasta $us 3.000 en hacer los regalos.
Inicio • Comenzaron invitando chocolate a 60 personas en la iglesia de San Juan de Dios.
Ahora • Este año regalaron en el barrio juguetes a 500 niños y niñas, además irán a Aguas Calientes en la provincia Camacho, con el mismo fin.
Familia • Participan sus cinco hijos, las nueras y el esposo.