El Gobierno logró sensibilizar a Colombia para que mantenga abierto el mercado y las preferencias para la soya boliviana, informaron el canciller Armando Loaiza y el ministro de Asuntos Campesinos, Guillermo Ribera.
Bolivia está preocupada porque el inminente Tratado de Libre Comercio a firmarse entre Bogotá y Washington el 2006 pueda afectar las exportaciones de oleaginosas nacionales, debido a que el país del norte pretende vender ingentes cantidades del grano a Colombia.
Tras una reunión con autoridades colombianas, el Canciller dijo que "se llegó a entendimientos importantes. Hay compatibilizaciones. Hemos encontrado en autoridades de Colombia un espíritu destacable de comprensión, de acercamiento a nuestras exposiciones".
Ribera explicó, además, que se pidió bajar el cupo de soya estadounidense que tolerará el mercado colombiano de 120.000 a 20.000 toneladas por año, lo que le permitiría a Bolivia competir a pesar del "cuello de botella de competitividad".