Los movimientos nacionalista Al-Fatah e islámico Hamás han iniciado la campaña electoral, mientras Israel dijo que impedirá las elecciones en Jerusalén Este y expresa temores de que los islámicos se hagan con la victoria.
Por su parte, la cúpula palestina está dispuesta a suspender las elecciones parlamentarias en la disputa con Israel en torno a la participación de los palestinos residentes en Jerusalén Este, declaró el jefe de gobierno palestino, Ahmed Qureia. "No habrá elecciones sin Jerusalén, y no habrá ningún Estado sin Jerusalén", sentenció.
El movimiento nacionalista palestino ha iniciado su campaña de cara a las elecciones parlamentarias del próximo día 25 de enero junto a la tumba de su histórico fundador, Yaser Arafat, enterrado en la Mukata de Ramala.
En el primer día oficial de campaña, y en el que no ha estado presente el actual presidente palestino y líder del movimiento, Mahmud Abás, de visita por el Golfo Pérsico, Al-Fatah ha prometido al electorado ser el constructor de las bases de un nuevo Estado independiente.
El vicepresidente palestino, Nabil Shaath, dijo a los presentes que su movimiento también acabará con la corrupción rampante en los territorios palestinos, que ha socavado el poder de Al-Fatah. "Con tu permiso Abu Amar (nombre de guerra de Arafat), continuaremos ondeando la bandera de Al-Fatah hacia la victoria", afirmó Shaath.
Por su parte, Hamás lanzó su campaña electoral frente a la casa de Ahmed Yasín, su fundador muerto en un ataque aéreo israelí en marzo de 2004. Ismail Hanye, uno de los principales dirigentes del movimiento, aclaró que Hamás seguirá operando en dos frentes: el político y el armado.
Al-Fatah y Hamás son los principales protagonistas, entre las once formaciones que se registraron ante la Comisión de Elecciones previstas para el 25. Ramallah, Gaza, Tel Aviv. DPA