La Policía Técnica Judicial (PTJ) de Cochabamba investiga la muerte del sacerdote canadiense, Luis Jolicoeor, cuyo cadáver fue hallado la madrugada de ayer en su domicilio ubicado en la zona Norte, sector Temporal.
El subcomandante de la Policía de la capital del valle, coronel Virgilio Vargas, dijo ayer que su cuerpo fue encontrado con quemaduras que cubrían casi el 70 por ciento de su cuerpo.
Empero, no estaba totalmente calcinado. “Posiblemente prendió un cigarrillo. Mientras fumaba habría sufrido un ataque cardiaco y el cigarrillo cayó en la cama donde se encontraba”, dijo.
Según el coronel Vargas, la hipótesis fue elaborada en base a los antecedentes cardiovasculares del mencionado sacerdote (afección al corazón) y por la adicción hacia el cigarrillo que tenía el referido religioso.
Sin embargo, según más tarde aseguró el director de la PTJ, Antonio Jordán, esta hipótesis quedó en duda pues al hacer la requisa del inmueble, los investigadores descubrieron también sangre en otro de los cuartos y una billetera vacía cerca del cadáver. Jordán aseguró que investigarán las dos posibilidades para descubrir la causa por la que el sacerdote canadiense murió.