La internación de diesel argentino, que ingresa al país vía Salta (Argentina), está interrumpida hace cuatro días, desde que la crecida del río Seco, ubicado en la frontera entre Bolivia y esa nación vecina, destruyó un puente de 50 metros de largo.
La información fue proporcionada ayer a este medio por Mario Salinas Jaldín, cónsul de Bolivia en Salvador Mazza. “El puente del río Seco se encontraba a un kilómetro del control 81 de la gendarmería nacional, en el municipio de Embarcación, de la provincia Salta. Desde el sábado sólo pasan personas, a pie, utilizando un puente ferroviario. Eso quiere decir que tampoco está pasando diesel, la situación es grave pues no quedó nada de la estructura del puente”.
Salinas aclaró que ningún vehículo, “menos cisternas” están detenidos en el lugar porque “las leyes argentinas lo prohíben, en todo caso los vehículos deben regresar a playas de estacionamiento en poblaciones cercanas, por un tema de seguridad”.
El diesel que llega desde Argentina al territorio boliviano es empleado —aunque no en su totalidad— por los agricultores en la época de siembra de cereales como maíz, soya y sésamo. Esta actividad se prolonga hasta mediados del presente mes.
El representante boliviano explicó que las autoridades de Argentina aún avalúan la solución al problema, considerando que el desastre natural no permite una reparación, sino que exige una reposición de la estructura.
“Se analiza armar un puente baily, metálico, que se usa para emergencias, pero la lluvia persiste en la zona”, sostuvo Salinas, quien, además, alertó sobre algunos desperfectos detectados en otro puente (el de Salvador Mazza) y el puente ferroviario que la gente utiliza como paso peatonal, “también tienen afectaciones debido a las lluvias”.
Según informa El Tribuno de Salta, el puente del río Seco se vino abajo el sábado 31 de diciembre, cerca del mediodía, debido a una fuerte precipitación pluvial.