Puntada a puntada, creando formas con hilos de colores, mostacilla y lentejuelas, cerca de 100 artesanas, miembros del Club de Madres SA Nueva Esperanza, embellecieron 32 mil prendas de exportación en cuatro meses.
Ellas fueron contratadas exclusivamente para realizar esa labor a iniciativa de un programa de impulso al desarrollo y emprendimiento económico fomentado por la Oficialía Mayor de Promoción Económica de la comuna alteña, en asociación con varias empresas que operan en esa ciudad. El titular del área, Hugo Barrientos, recordó que la Alcaldía de El Alto coadyuvó en la creación de este club de madres y la capacitación técnica de las inscritas en este plan.
Según explicó, la entidad se formó el 2 de agosto; para el primer pedido, las obreras concluyeron 7.000 prendas y en los primeros dos meses de trabajo bordaron un total de 10.000 unidades de ropa, pero aclaró que están en capacidad de entregar hasta 30.000 prendas por mes. “La búsqueda de mercado fue uno de los primeros apoyos del municipio, soporte en la infraestructura, la búsqueda de financiamiento para el equipamiento, el apoyo de instituciones capacitadoras de enseñanza (sobre cómo conformar la empresa). Este trabajo tomó seis meses”, dijo.
Nueva Esperanza nació con 30 trabajadoras, luego fueron 40 y más tarde 60. Ahora 100 empleadas desempeñan este oficio, y la proyección de la empresa es llegar a contratar a 250. “Esta es la única empresa creada en El Alto con altísima calidad y este es el primer municipio que crea empresas sociales e impulsa la creatividad de las madres de familia”.
Barrientos sostuvo que las mujeres que ahora hacen empresa obtuvieron —además de un empleo fijo— conocimientos de supervisión y dirección intermedia, operaciones y sistemas del embellecimientos de prendas. El objetivo final es formar líderes empresariales femeninas.