El embajador de Estados Unidos en Bolivia, David Greenlee, y su esposa, la señora Clara Murillo de Greenlee, ofrecieron una recepción para celebrar las fiestas de fin de año.
A los nuevos salones de la residencia, en la zona de Achumani, llegaron sobrios caballeros vestidos con trajes oscuros y corbatas. Las damas no dejaron de hacer gala de su elegancia, pues asistieron ataviadas con vestidos de cóctel.
Así las decenas de personas que se reunieron primero en los jardines de la residencia, donde los organizadores montaron una gran carpa, presenciaron las interpretaciones musicales a cargo de la Orquesta Sinfónica de El Alto.
Luego de aplaudir la virtuosa presentación, los invitados pasaron al interior de la casa, donde se había dispuesto, sobre bien decoradas mesas, el exquisito buffet de alimentos.
En esta velada estaban los anfitriones Clara y David Greenlee; el Crnl. Bill Rushing, el Crnl. Daniel Barreto y el Gral. Héctor Frías. También asistieron Lydia Gueiller, Carlos Mesa, Antonino Mena Goncalves, David Robinson, el padre Guillermo Siles, Bárbara Yates, Bernard Griesenger, el padre Sebastián Obermayer, Cecil y Juan Antonio Morales; monseñor Ivo Scapolo, Gerardo Velasco, Rosario Mengoa, Daisy y Ernesto Wende; Miriam y Wálter Karpovics; Lu Qing Wan, Mauro Bertero, Kim Glick, Andrew Ades, Tabbie Sáenz, Elaine Marie Ades, Beatriz Medinacelli, monseñor Sergio Chezza, el padre José Gramunt, Manuel Suárez, el padre Antonio Delgado, Donna y David Robinson; Guillermo Morales, Roberto Mustafá, Augusto Estívariz, Carlos Rosso, Adriana Montenegro, Antonio Eguino y Norah Claros.