El vicepresidente estadounidense, Richard Cheney, permaneció ayer temporalmente ingresado en un hospital de Washington, aquejado de problemas respiratorios causados por medicamentos antiinflamatorios que toma por una afección en el pie, informó la Casa Blanca.
Durante las cuatro horas que pasó ingresado, Cheney fue sometido a procedimientos de drenaje. Según los médicos, las dificultades respiratorias del vicepresidente no guardan relación con su enfermedad cardiaca. El electrocardiograma no ha mostrado cambios con respecto a los valores anteriores, señalaron.
Cheney, que a fin de mes cumplirá 65 años, ha sufrido ya cuatro infartos, el primero cuando tenía 37 años. Después tuvo que someterse a una operación de by-pass. El viernes tuvo que usar un bastón. Washington, EFE