San Pedro prepara la Alasita Buses, jumbos, trabajos en madera o porcelana fría, en varios talleres de la cárcel paceña se producen muchas de las miniaturas que se venden en la feria de Alasita. Trabajan casi seis meses.
Buses, jumbos, trabajos en madera y en porcelana salen del penal de San Pedro. Cuatro artesanos muestran sus trabajos.
Cinco días después de la fiesta de Urkupiña, el 20 de agosto, Eleuterio Cusi Loayza reunió a sus 26 colaboradores y una vez renovada la confianza se pusieron manos a la obra. El taller artesanal para construir buses en miniatura se echó a rodar en la cárcel de San Pedro.
Eleuterio y sus colaboradores —La Razón habló con tres de ellos— prefieren no referirse a su encierro y, más bien, dejan en libertad sus sueños en cada uno de los buses o jumbos que preparan para que sean vendidos en la feria de Alasita, “donde un niño podrá jugar con cada carrito”.
Poco a poco los “talleres artesanales” de San Pedro van entregando su producción; el domingo ya salió gran parte del resultado del trabajo que empieza después de la fiesta de Urkupiña.
Eleuterio Cusi explica que producen por contratos que comprenden 10 docenas de buses. “En cada contrato se tarda entre un mes o un mes y medio, depende del modelo que se construye, pueden ser buses simples, jumbos, volquetas o carros”.
Eleuterio tiene a su cargo a 26 trabajadores, 15 maestros y 11 ayudantes, todos internos del penal de San Pedro. Él se encarga de pagarles el jornal, calcula que cada día paga 300 bolivianos, sin contar los insumos necesarios.
“Gracias a Dios no me falta trabajo, creo que me ha premiado porque me dio las manos para hacer estas cosas”, dice mientras muestra orgulloso su producción.
Beldo Flores Mamani se dedica a preparar la lata y el soldado antes de que sea pintada la carrocería, él gana cinco bolivianos de jornal, que se incrementan en épocas como la actual, cuando el trabajo “es de sol a sol”. Delfín Coparicona Quispe se especializó en el cortado, doblado y lavado, él pronto dejará de ser ayudante, espera ser maestro.
Wilson Huanca Yujra, especialista en pintura, se emociona al describir cómo logra que sus modelos sean igual a los que circulan en la ruta La Paz-Oruro, y revela que lo más difícil es viñetear y combinar colores.
José Luis Mamani construye camiones y minibuses, él tiene un taller más pequeño en el que trabaja con cinco ayudantes.
El arte de los buses
Los precios • Eleuterio Cusi ofrece cuatro tipos de buses, los simples de 150 bolivianos la docena, los medianos a 200, los de dos pisos a 240 y los jumbo grandes a 300 bolivianos.
Modalidades de venta • Se acuerdan contratos, cada uno comprende la fabricación de 10 docenas, lleva como un mes y medio para cumplir con ese compromiso.
El proceso • Todo empieza con latas en desuso de alcohol, de ahí se raya y se cortan los modelos, luego se suelda y se arma. Posteriormente comienza la etapa de acabado que es el viñeteado y el pintado, y luego el afinado antes de la entrega.
El personal • Al menos intervienen cinco “especialistas” para armar un bus.