El ensayo “Patriarcado y matriarcado en la sociedad chola”, escrito por el analista Mario Montaño Aragón, sostiene que Cochabamba es matriarcal, mientras que Santa Cruz es patriarcal.
Dentro de este trabajo, Montaño Aragón asegura que al ser el patriarca quien se encarga de mantener a su familia, él “se considera dueño de definir y decidir por y para los que constituyen su familia, no faltando a la conducta de poner a todos en su lugar a fuerza de rigor y exceso de autoridad con su mujer y sus hijos”.
El escritor aclara que por el contrario, cuando las mujeres tienen que trabajar para mantener el hogar como “comideras, verduleras, carniceras, chicheras o contrabandistas”, inevitablemente son ellas quienes deciden lo que más conviene en la casa y a los hijos. Según este analista, la organización de las familias en Santa Cruz obedece al primer escenario mencionado, mientras que las familias cochabambinas pertenecen al segundo.
Durante un evento donde se discutía la importancia de la Asamblea Constituyente, el entonces senador del MAS Filemón Escóbar expresó que el matriarcado expresa la solidez de la sociedad humana, sobre todo en las áreas rurales altiplánicas, valles y llanos de Bolivia. “El hombre emigra a las ciudades, la mujer no. Ellas han mantenido el ayllu, la economía de reciprocidad. La Asamblea Constituyente debe llevar el sello femenino y la sociedad también”, explicó. “El patriarcado es producto del nacimiento de la revolución industrial. Patriarcado es sinónimo de capitalismo, y el ayllu y la economía de reciprocidad es sinónimo de femenino”, agregó Escóbar.