La novela aún no termina. El volante cruceño Limberg Gutiérrez abrió ayer la posibilidad de retornar a entrenarse en Bolívar, siempre y cuando logre arreglar su situación económica con la dirigencia del club.
“No sé si jugaré en el exterior, las cosas no están claras y por ahora prefiero conversar con los dirigentes para saber si voy afuera o si regreso a La Paz”, sostuvo el jugador desde Santa Cruz.
A juicio de Gutiérrez, lo único que le separa de Bolívar son las deudas. “Ellos me deben 35.000 dólares y antes de tomar cualquier decisión quiero que me paguen”, subrayó el cruceño.
Por su parte, el directivo Javier Ortuño señaló que esperarán a que el jugador tome una determinación final para reanudar las conversaciones: “Limberg tiene la decisión en sus manos. Nosotros queremos que trabaje con el equipo”, sostuvo el dirigente que mostró sorpresa por el cambio de opinión del volante.
El primer plantel académico realizó ayer un trabajo de resistencia aeróbica en Tembladerani. “Es muy importante, porque es la base del año”, dijo Luis Torrico.