¿O cambios de viento? El cúmulo de eventos acontecidos durante los días de la transmisión de mando y la instalación del nuevo gobierno, acapararon gran atención nacional e internacional. La importante cantidad de visitantes oficiales de distintas jerarquías que llegaron a nuestro país, evidenciaron interés y hasta asombro por la nueva etapa que comienza en Bolivia. Una democracia fortalecida y una renovada legitimidad del sistema político son motivo de satisfacción y orgullo para los bolivianos. Hoy, nuestro país es gobernado por un partido político que dispone de las mejores condiciones para asumir el mando. Goza de legitimidad política, recibe una economía sana con altas reservas monetarias y cuenta con una indiscutible mayoría en el Parlamento. Ha podido, con total libertad, designar sus autoridades en el poder ejecutivo. Ahora, en el ejercicio del poder y con la libre disposición de los mecanismos para gobernar, ojalá prime ponderación. Winston Churchill dijo una vez: “El precio de la grandeza es la responsabilidad”.
Es indudable que las bases están dadas para que se produzcan cambios en el país con la victoria de lo nuevo sobre lo viejo. Cambios que sólo se conocerán en la medida que se vayan suscitando. Junto con la premura y el entusiasmo por realizarlos, sería buena la inclusión de una o dos dosis de serenidad y templanza, porque no todo lo viejo ha sido malo. En el casi cuarto de siglo de democracia, se han obtenido logros importantes que deben preservarse. Instituciones bien estructuradas con personal capacitado cumpliendo funciones especializadas como la Cancillería y otras, deberían precautelarse y resguardarse. El manejo fiscal disciplinado, que ha permitido equilibrar y sanear nuestra economía también debe preservarse como patrimonio de todos lo bolivianos. El sistema judicial, que protege las libertades civiles y los derechos de todos los ciudadanos, también está mejor que hace un cuarto de siglo. Las entidades responsables de la administración y resolución de conflictos tributarios han dado resultados positivos y gozan de credibilidad ciudadana.
En el plano de las relaciones internacionales, será fundamental para Bolivia convertirse en una potencia energética regional y, en ese contexto, si ejercerá influencia en la región o si por el contrario, será influenciada por intereses foráneos. Nuestra posición geográfica y las reservas de gas descubiertas, son instrumentos geopolíticos que debemos explotar con sagacidad y con consideración a las inversiones que permitieron encontrar dichas riquezas.
Y por supuesto, respetar la democracia como sistema de convivencia que provee de un mecanismo civilizado para acceder al poder, y como una garantía para su abandono y transmisión a los próximos que sean elegidos mediante comicios libres y periódicos.
*Orlando Cabezas G. es ciudadano boliviano.
Prefecturas, ¿autonomías de facto?
El 18 de diciembre se eligieron por primera vez autoridades departamentales por voto directo. Si bien esta elección resultó un tanto descontextualizada del marco normativo nacional
La opción de la muerte asistida
Samuel Alito, de 55 años, juró este martes como nuevo miembro de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, después que el Senado, en medio de una agria disputa política, confirmó la designación del presidente George Bush.
Con uve minúscula
En aquel bistrot cerca de Montparnasse fumaba todo el mundo, hasta la cajera. Un escándalo. El camarero que me sirvió mi Sancerre lo comentó con guasa: “¡Fume, hombre! ¿Usted no fuma? Ya, claro, en España no dejan fumar en los bares.
La libertad de prensa
La libertad de prensa es uno de los derechos fundamentales de la sociedad. Es similar al derecho a la vida, al derecho a alimentarse, al derecho a tener una familia. Pero la libertad de prensa no significa decir ni escribir lo que el periodista