Bush y Morales se proponen una relación “constructiva” LLAMADA • El Presidente estadounidense llamó por teléfono a su colega boliviano para felicitarlo por la victoria electoral de diciembre.
MANDATARIOS QUE SE ACERCAN • Los presidentes de EEUU, George Bush, y de Bolivia, hablaron ayer por primera vez.
El presidente estadounidense, George W. Bush, llamó ayer por teléfono al nuevo mandatario boliviano, Evo Morales, con el que coincidió en el deseo de establecer relaciones bilaterales constructivas, informó el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan.
"El Mandatario habló con el presidente Morales de Bolivia", explicó el vocero rumbo a Nashville (sureste), donde Bush tenía que ofrecer un discurso.
"El Presidente lo llamó para felicitarlo por su elección y su toma de posesión", el pasado 18 de diciembre y 22 de enero respectivamente, agregó el funcionario.
"Ambos líderes reiteraron su interés en una relación y un diálogo constructivos entre Estados Unidos y Bolivia", dijo McClellan, quien había dicho en varias oportunidades que las relaciones entre Washington y La Paz iban a depender del comportamiento de las nuevas autoridades.
En la conversación telefónica, Morales "describió su agenda para un cambio social y económico en Bolivia", precisó.
Bush aprovechó la oportunidad para felicitar "al pueblo boliviano por su compromiso con la democracia" y expresó el "compromiso de su país con ayudar a los bolivianos a realizar sus aspiraciones de tener una vida mejor", explicó el portavoz.
Desde la victoria de Morales en las elecciones bolivianas, Estados Unidos evitó cuidadosamente criticar las relaciones que el nuevo Presidente mantiene con el mandatario cubano, Fidel Castro, y su homólogo venezolano, Hugo Chávez, sus dos mayores adversarios en el continente.
Por el contrario, Bush decidió enviar a su jefe de la diplomacia para América Latina, Tom Shannon, al inicio de mandato de Morales para reunirse con él.
Estados Unidos desea conocer cuál será la política antidroga del nuevo Gobierno. El año pasado, Washington otorgó 90 millones de dólares a La Paz con ese fin.
El delegado antinarcóticos de la Embajada de EEUU en Bolivia, Willams Francisco, ofreció el martes una declaración inhabitual de parte de un país que apoyó en los últimos años las campañas de erradicación de los cultivos de coca en los países andinos. "La lucha para nosotros no es contra la coca, sino contra la cocaína", declaró. Sin embargo, ayer, el embajador David Greenlee volvió a decir que la erradicación de coca es esencial.
El gobierno de Evo Morales, líder de los cultivadores de coca del Chapare (centro del país), anunció el fin de semana último una política de "cocaína cero" sin reprimir a los cocaleros.
Morales llamó a los propios cocaleros a mantener el compromiso —suscrito en 2004 con el ex presidente Carlos Mesa— de mantener un 'cato' (1.600 metros cuadrados) de coca por cada una de las 36.000 familias del Chapare. Según fuentes extraoficiales en el Chapare —antiguo centro de tráfico de drogas— existen unas 10.000 hectáreas de coca ilegal.
La legislación boliviana permite además la plantación de 12.000 hectáreas de coca en los Yungas, donde, según estimaciones, existen 5.000 hectáreas excedentarias de coca.
Actualmente el Gobierno boliviano está en vísperas de imprimir un cambio en la política antidroga. Los cocaleros de las seis federaciones de productores del Chapare pidieron modificar la Ley 1008 e iniciar la campaña de despenalización de la coca. AFP y Redacción Central.