Sanidad, otro terreno fértil para la corrupción mundial ALERTA • Transparencia Internacional informa que una fracción de 3.000 millones de dólares cae en manos de personas sin escrúpulos.
Los sobornos, los robos y la extorsión lacran los sistemas sanitarios en el mundo, tanto en los países desarrollados como en los pobres, denunció ayer la organización no gubernamental Transparencia Internacional (TI).
En su “Informe sobre Corrupción Global 2006”, presentado en Londres, TI indica que el mundo gasta 3.000 millones de dólares al año en sanidad y parte de ese dinero cae en “un laberinto de sistemas complejos y opacos que son terreno fértil para la corrupción”.
Esa cantidad de dinero hace que la sanidad “se haya convertido en un blanco para el abuso”, afirmó el director de Transparencia, David Nussbaum, al divulgar el documento en una rueda de prensa celebrada en la Asociación de la Prensa Extranjera.
“Aunque la mayoría de la gente empleada en el sector ejerce sus funciones con diligencia e integridad, hay pruebas de sobornos y fraude en los servicios médicos(...)”, subraya el documento, de 360 páginas que abarca casos ocurridos entre el 2004 y el 2005.
En el mejor de los casos, la corrupción significa que los hospitales o los pacientes simplemente pagan mucho más por los servicios sanitarios, y en el peor implica la muerte de personas como consecuencia del consumo de fármacos falsos. Según Transparencia, con sede en Berlín, la corrupción se detecta, por ejemplo, cuando los “presupuestos de sanidad pública se ven socavados por funcionarios no éticos” que buscan un beneficio particular.
Un caso que ilustra esa realidad es el de Camboya, donde más del 5% del presupuesto sanitario “se pierde por la corrupción antes incluso de que salga del Gobierno central”.
En ocasiones, hay médicos que demandan una remuneración por la prestación de servicios que deberían ser gratuitos. A ese respecto, TI cita a Bulgaria, donde, como ocurre en la “mayor parte del sureste de Europa”, los galenos aceptan con frecuencia pequeños pagos y regalos a cambio de atención médica.
Los sobornos del personal médico acarrean muchas veces preocupantes consecuencias para la salud, como en Filipinas, país en el que un aumento del 10% en esas dádivas ha reducido el índice de inmunización infantil en hasta el 20 por ciento.
El informe también destaca la situación en Costa Rica, donde casi un 20% de un préstamo internacional de 40 millones de dólares para equipamiento médico desapareció en “bolsillos particulares”. Londres, EFE
Complicidad de la industria
La organización denuncia que las “agresivas técnicas de mercadotecnia” de grupos farmacéuticos “compran el apoyo de médicos a determinados fármacos, lo que produce la prescripción de un elevada cantidad de recetas que no siempre se basan en la necesidad del paciente”.
Transparencia alerta que “la corrupción sustenta el lucrativo comercio de medicamentos falsos”, lo que puede ejercer “un efecto directo y doloroso en gente que lucha por la supervivencia”. Además, la corrupción en el sector sanitario “ha minado los esfuerzos internacionales” en la lucha contra el sida, por lo que el informe advierte de que la ayuda económica para combatir esa enfermedad “no será efectiva si no se reduce la corrupción”.
En opinión de TI, acabar con la corrupción en este sector debe implicar mayor transparencia por parte de las autoridades, reflejada en la publicación de presupuestos sanitarios y la mejora de los códigos de conducta. Aconseja el “procesamiento riguroso” de personas corruptas para “enviar el mensaje de que la corrupción no será tolerada”.