Dos recién nacidos fueron abandonados por sus madres en Brasil, uno de los cuales fue hallado muerto después de haber sido arrojado a un arroyo dentro de una bolsa de plástico, informaron ayer fuentes oficiales.
Los dos nuevos casos se registraron cuatro días después de que una bebé de dos meses fuera retirada con vida de una laguna de la ciudad de Belo Horizonte a la que había sido arrojada por su madre dentro de una bolsa.
El rescate de la primer menor, grabado por un camarógrafo aficionado, llevó a cerca de 300 parejas a ofrecerse a adoptar a la bebé y a la Policía a arrestar y acusar de infanticidio a la madre.
Los dos nuevos casos ocurrieron entre la noche del martes y la madrugada de ayer en las ciudades de Belo Horizonte y Porto Alegre, las mayores urbes del país después de Sao Paulo y Río de Janeiro. En Belo Horizonte una recién nacida fue encontrada con vida abandonada frente a la puerta de una casa, en tanto que en Porto Alegre una mujer fue arrestada luego de que algunos vecinos la acusaran de arrojar a su bebé a un riachuelo. La niña hallada en la madrugada de ayer en la calle en Belo Horizonte aún estaba con su cordón umbilical y tan sólo tenía un pañal como protección contra el frío.
La bebé, de unos 3,5 kilos de peso y unos pocos días de vida, fue enviada a una maternidad, en donde recibió alimentación debido a que tenía señales de desnutrición, pero está bien.
En Canoas, uno de los municipios del área metropolitana de Porto Alegre, la Policía, tras varias horas de búsqueda, halló en la noche del martes el cuerpo de un recién nacido en un arroyo luego de que vecinos denunciaran que su madre lo había arrojado al agua. El bebé, según la Policía, no tuvo posibilidad de sobrevivir debido a que fue colocado dentro de una bolsa de plástico pocas horas después de nacer y arrojado al agua.
La madre, identificada como Regina Pereira, de 34 años, confesó que abandonó al bebé debido a que su marido, que también fue arrestado, pensaba que era fruto de un adulterio. Río de Janeiro (Brasil), EFE