“No botes los papeles donde sea. Tienes que esperarme. No vas a hacer caso a nadie”. Esas son las recomendaciones que da un joven padre a su hijo, que ayer comenzó el primero de primaria. él prefiere el anonimato pero Juan Carlos, su hijo, muestra orgulloso la tarjeta que lo identifica como alumno del San Ignacio.
Al otro lado de la ciudad, Mateo dice entre dientes: “Ya mamá, sí mamá. Chau, me cuidaré”, esa aparente frialdad se derrite con el abrazo y el beso antes de entrar al patio del kinder Macario Pinilla, en Sopocachi.
Así, entre afanes, recomendaciones, temores, vergüenzas, apuros y varios sentimientos encontrados, miles de estudiantes bolivianos retornaron a clases y otros comenzaron la aventura de educarse para preparar su futuro.
Sin embargo, el inicio del año escolar no sólo fueron preparativos, también hubo reclamos y demandas. Pese a los esfuerzos de las alcaldías, la principal observación fue la falta de adecuación del mobiliario y de refacción de la infraestructura.
Por ejemplo, en el valle, los padres de familia de los colegios Esteban Arce y Gutiérrez Mariscal, de la escuela Cochabamba, del kinder Saúl Mendoza y de la unidad educativa Juan XXIII, se quejaron porque sus hijos empezaron las clases en establecimientos en los que faltan algunas refacciones como pintura, puertas y vidrios, y además tienen el mobiliario roto.
El alcalde Gonzalo Terceros explicó que cumplió con lo que les había prometido a los padres de familia el año pasado y con lo que los establecimientos dieron prioridad. Precisó que invirtió entre 20 mil y 25 mil bolivianos en cada infraestructura.
A la niña sucrense Marisol Zelaya el inicio de clases en su escuela le pareció "bien bonito", ayer conoció a los niños y niñas que serán sus compañeros.
Mientras esperaba a su papá, quien le había adelantado que iba a recogerla, la pequeña miraba sus calzados húmedos después de jugar entre los charcos que dejó la persistente lluvia caída desde temprano en Sucre.
La experiencia de la niña tuvo miles de réplicas en la ciudad. Un joven de 17 años empezó el último año de sus estudios colegiales. Fernando está en la promoción del Don Bosco y, según dijo, después del bachillerato irá a la Escuela Naval Militar.
Como en la mayoría de las capitales de departamento, en Sucre también hubo desayuno escolar y horas cívicas.
El país no sólo se tiñó del blanco, sino que tomó los colores de los distintos uniformes. Redacción Central, Cochabamba y Sucre