Una veintena de comercios de pinturas y materiales inflamables funcionan en la calle Illampu sin ninguna medida que prevenga un eventual incendio.
Freddy Amurrio, vecino de la Illampu, explicó a este medio que siente “temor” de que se produzca un siniestro en la cuadra que comprende las calles Viluyo y Sagárnaga debido a que una veintena de comercios contiguos de pinturas, tiner, clefa y aguarrás atienden sin contar con medidas de seguridad preventivas.
Este medio acudió a nueve de las tiendas de la cuadra, de las cuales sólo una contaba con un pequeño extintor a mano, dos explicaron que los dueños tenían los extinguidores bajo llave, en los cuartos traseros, y los otros seis dijeron que no cuentan con ninguna medida de seguridad.
En febrero del año pasado, los vecinos de la junta Juan XXIII, la asociación de copropietarios del edificio del mismo nombre y el mercado artesanal de orfebrería de la zona solicitaron al alcalde, Juan del Granado, una reglamentación para prevenir incendios en áreas de alto riesgo, pero hasta ahora no tienen respuesta.
Javier Zárate, secretario Ejecutivo de la comuna, dijo que no existe ninguna reglamentación para estos casos y que habría alguna norma elaborada por el Ministerio de Trabajo.
En esta calle ya se produjeron incendios en anteriores oportunidades, en los años 2002 y 2004, con grandes pérdidas materiales.
Amurrio sostuvo que considera como “agravantes” de la situación el que existan locales de expendio de bebidas y el que se vendan comidas recalentadas con cocinillas de gas en las puertas de los comercios. “Además que se acerca carnaval y los propietarios festejan con petardos y cohetes dentro de sus locales”, afirmó Amurrio notablemente preocupado por el tema.