Oruro celebra con su primer Presidente La gente que participó en los festejos de los 225 años de la primera sublevación orureña dio muestras de aprecio a Evo Morales ayer. Las autoridades locales dijeron que los pobladores tienen un motivo más para sentirse orgullosos.
“Me siento verdaderamente satisfecho de visitar Oruro siendo Presidente de la República”. Con esas palabras, el jefe de Estado, Evo Morales, comenzó su discurso de salutación al 225 aniversario de la revolución orureña, que se conmemoró ayer con una serie de actos cívicos en la ciudad de Pagador, donde sus coterráneos le expresaron diferentes muestras de cariño.
El Mandatario llevó consigo un regalo para su tierra natal. “Hemos garantizado el desembolso de la Corporación Andina de Fomento (CAF) para la conclusión del camino Toledo-Ancaravi y también la cooperación del Gobierno italiano para la vía Huachacalla-Pisiga”.
Los desembolsos comprometidos son por valor de 23 millones de dólares y 18,5 millones de euros (cerca de 22 millones de dólares), respectivamente. Con ellos se podrá concluir el ansiado camino Oruro-Pisiga que conecta al país con el Pacífico, en plazos todavía no definidos.
En el acto cívico realizado a las 9.30 en la Alcaldía de Oruro, donde recibió las llaves de la ciudad y la declaratoria de Huésped Ilustre, Morales anunció también que traía consigo 14 leyes aprobadas para promover el desarrollo del departamento en materia de integración vial regional, electrificación y agropecuaria.
Después de hacer una recapitulación histórica del alzamiento indígena y mestizo contra el régimen colonial, recordó que la lucha de los pueblos originarios aún continúa y aprovechó la ocasión para exhortar a la población a no desperdiciar “la gran oportunidad de esta coyuntura política para cambiar en democracia nuestra historia y los modelos económicos y sociales que hicieron tanto daño al país”.
Antes de concluir su alocución, agradeció la votación orureña recibida, tanto de los originarios como de la clase media e intelectual, lo que calificó como “una alianza que no debe acabar porque los indígenas somos incluyentes”.
Terminado el acto, el Presidente y su comitiva, integrada por su hermana Esther, y los ministros de la Presidencia, Gobierno y Desarrollo Económico, además de invitados especiales como el embajador de Italia, asistieron a la solemne homilía oficiada en la Catedral orureña por monseñor Cristóbal Bialasik.
En su sermón, el sacerdote llamó a la población y a las autoridades bolivianas para superar la crisis rescatando los principios cristianos. “Es urgente que mejore la economía y la política; pero es más necesario, para bien de nuestro pueblo, la reconstrucción de los valores morales”.
Cerca de las 12.00, Morales encabezó el desfile cívico departamental que recorrió las principales calles de la ciudad, y que se extendió hasta entrada la noche por la numerosa presencia de funcionarios públicos, estudiantes y campesinos.
A su paso, Morales cosechaba aplausos y hasta gritos de simpatía de la gente apostada a los lados de las calles. La euforia fue tal a momentos, que provocó la intervención violenta de las fuerzas de seguridad. “Evo nos da esperanza, va a trabajar por su tierra”, comentó María Luján, ama de casa que se esforzaba en la multitud por llegar al Presidente. “Quiero saludarlo nomás”.
Unas horas antes, el prefecto, Luis Alberto Aguilar, dijo que los orureños se sentían “muy orgullosos de tener un Presidente orureño”, y el alcalde, Edgar Bazán, resaltó “la calidad y el valor del ilustre hijo de Pagador”.
Durante una hora, la comitiva oficial observó el desfile que reunió a miles de representantes de entidades departamentales y cívicas desde los balcones de la Prefectura. Después, sigilosamente, el Jefe de Estado y sus invitados partieron para almorzar en privado en un céntrico restaurant. Finalmente, a las 14.00, regresaron a la sede de gobierno.
Curiosidades
ATLÁNTIDA • El desfile cívico orureño se caracterizó por su diversidad. Llamó la atención la participación de medio centenar de personas que desfilaron con un gran letrero que los identificaba: Comunidad de la Atlántida, ello debido a la teoría que supone que el continente perdido se encontraba en alguna parte de Oruro.
APLAUDIDOS • Unos 30 ex combatientes de la Guerra del Chaco cosecharon aplausos del público y de la comitiva oficial a su paso por la plaza 10 de Febrero. Luciendo sus medallas, los beneméritos entonaron el himno orureño. Tras ellos, siguieron centenas y centenas de personas que desfilaron con las identificaciones de asociaciones de hijos de los ex combatientes del Chaco.
ALMUERZO • Por la visita del presidente Evo Morales, el Alcalde organizó un almuerzo en un gran centro gastronómico con nombre extranjero. Trascendió que algunos ministros hubieran preferido comer platos de cordero o charquekán en los tradicionales lugares que se han convertido en símbolo orureño.