Igual que en las bolsas de valores bursátiles, en la política algunos sucesos causan efecto de dominó. A la rotunda victoria electoral de Evo Morales en Bolivia, por ejemplo, siguió el ascenso de Ollanta Humala en las encuestas. A uno y otro “hermana”, como sabemos, una marcada vocación indígena-populista.
Poco después, el peruano que aspira a ser Presidente de la nación hermana pasó del tercer al primer lugar en las intenciones de voto. Dejaba atrás a la candidata liberal-conservadora Flores y al socialdemócrata Alan García. La posibilidad de que también Humala gane las elecciones le quitó el sueño a Washington y provocó júbilo manifiesto en Cuba y Venezuela.
Pero ahora la gran e inesperada novedad es que el citado candidato presidencial, cuando falta muy poco para las elecciones generales peruanas, desciende al tercer lugar de las preferencias político-electorales. Así lo confirman los resultados de una última y muy difundida encuesta en la nación hermana.
¿Qué pasó? Simple y llanamente que a Humala lo convirtieron en blanco de un implacable tiroteo de gravísimas acusaciones. Le sindicaron de haber cometido masacres de civiles y saqueos de casas durante las acciones armadas contra “Sendero Luminoso”, la organización terrorista que comandaba Abimael Guzmán. En tan convulsa época, el ex militar y ahora político, comandaba una tropa de soldados. Las sindicaciones coincidieron con una caída de los valores en la bolsa bursátil de Lima y la depreciación del precio de la moneda peruana frente al dólar.
Humala terminó con la imagen mellada por semejante tiroteo desde dos trincheras que tradicionalmente intercambian planes y balas para lograr ciertos objetivos, como son la política haciendo lo suyo en los medios y la financiera-monetaria generando inseguridad en la gente. Esta vez, con nombre y apellido, por supuesto, en cuanto a causas desencadenantes se refiere.
Hoy, Lourdes Flores puntea con un 27,2 por ciento, le sigue Alan García con un 20,8 por ciento y Humala con apenas un 18 por ciento.
Obviamente, queda pendiente saber en qué medida dichos resultados corresponden o no a la verdad. La encuesta fue hecha con un universo social de apenas 4.850 personas, cantidad demasiado pequeña para un país como Perú. Su margen de error es del 4,5 por ciento.
Perú, en ciertos aspectos, se parece mucho a Bolivia y también a Ecuador. Igual que entre nosotros, en estos dos países es muy difícil realizar sondeos en las zonas rurales. Recordemos el fiasco que tuvieron en Bolivia empresas bastante prestigiosas con resultados que ni remotamente anticipaban la contundente victoria electoral de Evo Morales...
Claro, si el escrutinio final coincide o se aproxima a los resultados de la encuesta referida, cobrará inmediatamente rigor la pregunta del epígrafe de esta nota: ¿Bajón en la bolsa indígena-populista de Sudamérica? ¿En qué medida perjudicará esto al régimen de Evo Morales? ¿Y cuál será su incidencia en los planes de hegemonía regional de quienes trabajan en la articulación de un bloque antiimperialista?
*Mario Rueda Peña es abogado y periodista.
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