La soberana del Carnaval de Santa Cruz lleva tras cada sonrisa a un equipo de profesionales encargados de realzar su belleza con diseños monumentales. El objetivo: transmitir la alegría a los comparseros.
Redacción • Fotos: El Nuevo Día
Visitas a medios de comunicación, sesiones fotográficas y ensayos de vestuario... así es la agenda de Viviana Méndez Rivero, la Reina del Carnaval Cruceño 2006. Su responsabilidad es enorme: no sólo lleva el peso de la corona, sino el de ser el ícono de la fiesta grande de Santa Cruz. Por eso —para dibujar su figura con colores y fantasía—, un ejército de diseñadores costureros, peinadores y demás profesionales desfilan para hacer que Viviana I brille en su coronación el próximo 23 de febrero.
El diseño de los trajes de fantasía está a cargo de Quito Velasco, quien tiene a su lado a la mancuerna experimentada de Tery y Kenny Gutiérrez para la confección, al igual que a Sonia Ortiz. Gloria de Limpias y los estilistas de su salón tienen la tarea de ocuparse de su arreglo personal, mientras la parte más dolorosa —el pago de trajes, carroza y fiestas— está a cargo de Los Huasos, la comparsa coronadora del Carnaval 2006. Aunque cuando se trata de vestir a una verdadera reina, el costo es lo de menos.
El ajuar de Viviana I El 18 de enero, el Carnaval empezó a brillar en Santa Cruz. Una fiesta de gala en los salones del Club Social 24 de Septiembre sirvió para presentar a Viviana Méndez como la elegida de Los Huasos, quienes llevan el proyecto carnavalero “En busca de la tierra sin mal”, para acercar al público a las culturas originarias.
Trajes diferentes se confeccionaron para cada fiesta precarnavalera. La primera hablaba de “El génesis”, sobre los originarios, la fauna, la flora y la cultura; la segunda se remontaba a “La llegada de los Caraí”, donde el traje de Viviana se inspiró en el de una española; la tercera fue “El encuentro”, sobre la unión de razas de conquistadores y autóctonos. En total, se lucieron ya tres fantasías para las precarnavaleras, un vestido para la coronación de la Reina Infantil, un tipoy para el Café de Reinas y otros vestidos más para las presentaciones oficiales.
El salón Gloria trabaja en los peinados y maquillaje de Viviana. Plumas, brillos, flores y cintas son los accesorios que realzan la cabellera de la reina. Por ello, Gloria Limpias ha preparado una imagen elegante y moderna para Viviana. “Los peinados son majestuosos, para destacar aún más su belleza, ya sea con tocados y plumas, tiaras, accesorios con piedras de cristales o arreglos con su propio cabello, dependiendo del evento al cual le toque asistir”, explicó.
Con 19 años, Viviana Méndez combina sus estudios de Ingeniería Civil en la UPSA con el modelaje. Es Miss Bolivia Mundo 2005 y a sus cinco años ya fue reinita de los Pichirositos. “Fui designada por la comparsa coronadora Los Huasos, quienes realizaron la petición a mi agencia Promociones Gloria, ellos aceptaron y dieron la autorización para que yo pueda ser Reina del Carnaval”, expresa Méndez.
Ser soberana es todo un honor para ella e implica dedicación y alegría, la que quiere transmitir a su gente. “Como siempre, será un traje fastuoso que se elaborará en piedras, canutillos, lentejuelas y muchas plumas, el traje estará inspirado en la cultura guaraní”.
Viviana no sabe cuánto cuesta el vestido de su coronación, pues esos datos los maneja la comparsa. “Debe ser un traje muy llamativo, pero sobre todo debe mostrar nuestra riquísima cultura”. Sin embargo, se abstiene soltar sugerencias, pues confía en su equipo.
Las tijeras detrás de Maricruz I El 2005, Maricruz Ribera fue nombrada como reina del carnaval por la comparsa coronadora Holgazanes, quienes optaron por un diseñador de vanguardia, Marcelo Rojas. “El trabajo se inició desde el año anterior con la petición de los bocetos de acuerdo a la idea preconcebida: el traje debía representar al Sol del oriente boliviano”.
Antes de convertir a Maricruz en el astro rey cruceño, Rojas realizó cuatro trajes para cada una de las precarnavaleras y el traje principal que la reina lució la noche de la coronación y durante el corso de carnaval. “El tema es elegido con anterioridad por la comparsa coronadora, pues está en directa relación con los guiones del tema de la coronación y el carro alegórico del corso carnavalero”.
Marcelo Rojas presentó tres ideas diferentes y de ésas se eligió una conforme a los presupuestos que entregó. El diseñador tuvo completa libertad en el estilo y tendencias que tienen cada una de las piezas: el vestido, el respaldar y el tocado. “No existen normas establecidas para estos diseños, pero por tratarse del traje principal, debe ser la máxima expresión de suntuosidad y lujo, por lo tanto los materiales deberán ser finos y exuberantes”. En el caso del traje de Maricruz Ribera, se trajeron desde Brasil miles de plumas de pavo real, de avestruz, de cola de gallo y de faisán, teñidas en los tonos solicitados por Rojas. En el bordado, se usaron cristales Swarosky, lentejuelas, canutillos, misangones y mostacillas.
Los trajes de reina de algunas comparsas tienen un precio de entre 1.500 a 10.000 dólares, dependiendo del nivel de la comparsa. Como el vestido de la reina del carnaval es el más suntuoso, el año pasado tuvo un costo aproximado de entre 15.000 y 18.000 dólares.
A Marcelo le tomó dos meses confeccionar este vestido, con más de 25 personas trabajando en él, incluyendo a las costureras, bordadoras, emplumadores, soldadores y otros.
Todo este esfuerzo no quedó sin gratificaciones. El joven diseñador recibió comentarios muy favorables, aún más si se tiene en cuenta que las otras dos casas de moda que hacen trajes grandes lo hacen desde hace más de 15 años. Rojas lleva tres años en el mundo de la moda y ya marcó su propio estilo en el Carnaval Cruceño con este diseño. “Realicé un traje mucho más arriesgado y atrevido en relación a escotes y cortes. Utilicé la tridimensionalidad en el espaldar de casi seis metros de ancho, por siete de alto”.
El traje actual Poco se puede develar sobre el diseño del 2006, pues debe ser una sorpresa para el espectáculo en que Viviana I recibirá la corona. Este 23 de febrero se espera 2.500 personas en Sonilum para presenciar la historia de Kandiré, la Tierra sin mal, contada en un musical.
Como adelanto, el atuendo lleva detalles misionales, trabajados en piedras con tonos oro, claroscuros y cristales, como símbolo de la riqueza terrenal. Se utilizarán plumas de faisán y de avestruz en celeste cielo. En la cabeza llevará una corona española. El vestido ya tiene un 80 por ciento de avance, explicaron las veteranas diseñadoras Tery y Kenny Gutiérrez.
El vestido brillará en un espectáculo escrito por Paula López, basado en una investigación sobre la mitología guaraní. Se trata de un homenaje a este pueblo en que participarán 60 bailarines profesionales, cantantes y actores en un gran despliegue de talento. Para ello, la argentina Cristina Soliz está trabajando en el vestuario de los artistas con la simbología basada en tejidos y leyendas guaraníes.
Viviana está lista para cerrar el desafío de este año y transmitir con su presencia la alegría que sirve de alimento a los cruceños. Sin duda, su traje causará impacto, servirá de marco para su belleza y marcará también tendencia para las otras reinas que participan de este evento. Y el resto, será fiesta.