La campeona olímpica y mundial de salto con pértiga, la rusa Yelena Isinbayeva, se traza ahora como objetivo superar las 35 marcas que aún posee el legendario ucraniano Sergei Bubka. Con sólo 23 años, la pasada semana la actual monarca logró su récord número 19 en su carrera.
Yelena Gadzinievna Isinbayeva: la chica del millón de dólares, la tigresa de Daguestán o la hija de Stalingrado son algunos de los apelativos que la rusa y campeona olímpica y mundial de salto con pértiga tiene y que ahora pretende romper con el “mito Bubka”, poseedor de 35 marcas universales.
La pasada semana Isinbayeva consiguió en Donetsk, Ucrania, su decimonoveno récord mundial de salto con garrocha, al superar los 4,91 metros en pista cubierta.
Isinbayeva que también tiene el récord al aire libre con una marca de 5,01 metros, conseguido en la final mundialista de Helsinki 2005, ahora mira el listón y el récord de Bubka como la próxima meta en su carrera.
La atleta de 23 años está a 16 plusmarcas de alcanzar al gran rey de reyes el ucraniano Sergei Bubka, quien logró 35 a lo largo de su exitosa como dilatada campaña.
´Ahora, mi objetivo es llegar a los 36´, dice la saltadora. Uno más que su ídolo, Bubka.
´No me gusta sobrevalorarme, pero pensaba que la barrera de los cinco metros era superable, porque los salté un par de veces en prácticas. Sabía que más tarde o más temprano los conseguiría y ahora la meta es superar las 36 marcas´, explica con gran seguridad.
La rusa no defraudó con su gran salto en Ucrania a los miles de espectadores en la pista y que aún recuerdan el que hizo su ídolo Bubka el 21 de febrero de 1993, cuando estableció la plusmarca absoluta de la especialidad con 6,15 metros.
El paralelismo en la carrera de ambos saltadores, una y otra vez elevando el listón y los récords centímetro a centímetro, llega al extremo de que la rusa se entrenaba primero con el antiguo técnico de Bubka, Vitaly Petrov, y ahora es dirigida oficialmente por Bubka.
En el 2005, Isinbayeva batió nueve récords mundiales: cuatro en sala y cinco al aire libre, y se convirtió en la primera mujer que supera la barrera de los cinco metros al saltar esa altura en Londres, Inglaterra.
Tras su récord número 18 en el 2005, cuando saltó 5,01 metros, Isinbayeva se había embolsado exactamente 160.000 dólares: 60.000 por el título mundial, y 100.000 por la prima del récord. Hasta aquella marca llevaba 850.000 euros en premios por sus 17 récords batidos, la suma se redondea en ese millón de dólares exacto. Por eso se la llama también ahora en el mundo ´La chica del millón´.
La rusa se llena las manos de grasa para hacer dinero porque su gran sueño luego, una vez que deje el salto, es ´alimentar bien a los cuatro hijos que pienso tener´, dice.
Para la reina de las alturas, cada salto es un tiro. Primero engrasa su pértiga y luego sus ballestas musculares, posteriormente reza su pequeña oración: ´Más alto, más alto´ para luego combinar la fuerza con la flexibilidad y así volar.
La tigresa de Daguestán tiene previstas ahora otras dos competiciones antes de contender en el Mundial de pista cubierta, campeonato que disputará en Rusia, del 10 al 12 de marzo próximos en Moscú. Ucrania, EFE, mundoatleta, com; DPA y Marcas
El ucraniano es el mejor saltador de la historia
E l mejor pertiguista de todos los tiempos, así es conocido el ucraniano Sergei Bubka que luego de 35 récords mundiales y olímpicos se retiró antes de los Juegos de Sydney 2002.
´A partir de ahora me dedicaré intensamente a mi trabajo como miembro del Comité Olímpico Internacional´, dijo aquel 2002 cuando fue designado junto a otros siete deportistas como la gran figura de esta especialidad.
“Espero que mi récord dure mucho más que el de otros´, dijo hace cuatro años, el ahora entrenador personal de Yelena Isinbayeva, la nueva sensación del salto con garrocha en el mundo del atletismo.
Bubka saltó 6,14 al aire libre y 6,15 en pista cubierta y hasta el momento no hay nadie que se le aproxime. Sergei posee, además, un título olímpico, conseguido en los Juegos de Seúl, y seis medalas de oro en citas mundiales. Marca.com
La entrevista a: [Y. Isinbayeva, campeona de salto en pértiga]
“El espíritu ganador siempre va conmigo”
Yelena Isinbayeva, la zarina del salto con pértiga, nació en junio de 1982 en una ciudad de la estepa rusa que desde 1961 se llama Volgogrado. Pero en 1943, Volgogrado era Stalingrado: la ciudad donde el Ejército Rojo volcó la II Guerra Mundial. Ciudad de héroes y de campeones: como Isinbayeva, la reina de las alturas.
¿Tiene un valor especial el haber nacido en Stalingrado? Tenemos muy presente la historia de la ciudad. No sé si por eso salen de aquí tantos campeones. Sabemos que somos una especie de embajadores de un espíritu vencedor que nos acompaña. Ese espíritu ganador siempre va conmigo y además los de Stalingrado nunca podemos perder.
Ya sólo lucha contra sí misma. Mandó al retiro a Stacy Dragila (ex campeona), parece que puede saltar más de 5 m cuando le venga en gana. Compararla con Bubka es lo mínimo que se puede hacer. No voy a ocultar que ya salté antes más de cinco metros. Fue en un entrenamiento del 2003, con mi actual pértiga, una UCS Spirit de 4,45 hecha en Carson City, EEUU, la misma fábrica de las de Bubka. Con la nueva pértiga, de 4,60, confiamos en pasar 5,20, al menos. Pero claro que tengo que ir batiendo el récord centímetro a centímetro: me propongo formar una familia al menos con cuatro hijos, y tengo que alimentarlos bien. La plusmarca de Bubka es el objetivo. Él la mejoró 35 veces. A mí me gustaría hacerla en 36 oportunidades.
Uno de sus primeros entrenadores de gimnasia en Voroshilovsky dice que usted es tan buena saltando... ¿por qué no pudo ser gimnasta? Hice gimnasia deportiva en la Escuela desde los cuatro hasta los 12 años. Ahí fue cuando crecí, hasta pasar de 1,70 (1,74 actualmente). Me encantaban los ejercicios, pero crecía demasiado para la gimnasia. Un día, en 1997, me atrajo cómo saltaba la entonces plusmarquista mundial de pértiga: la checa Bartova. Lisovoi dijo que probara en la pértiga y aquí estoy. Diario As