La ministra de Salud, Nila Heredia, y el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Cochabamba ingresaron ayer al Chapare para acordar con los alcaldes de los cinco municipios y los dirigentes de las seis federaciones acciones de apoyo a la campaña de emergencia sanitaria por la fiebre amarilla.
En la oportunidad se acordó que ya no ingresará a esa zona ni una persona que no está vacunada contra esa enfermedad que ya cobró ocho muertos en la región, casi todos foráneos.
Las autoridades también aprovecharon el recorrido para entregar medicamentos y otras ayudas que la Unión Europea envió para esa zona. La ministra ingresó por Cochabamba y en la noche se esperaba su llegada a Santa Cruz, luego de cruzar el trópico. El director del Sedes aseguró que aún no se determinó declarar zona endémica y que se observa el estado de cinco casos sospechosos de fiebre amarilla.