El presidente del Tribunal Constitucional, Willman Durán, ratificó ayer en el pleno de ese órgano su renuncia a su cargo de magistrado. Después, eligieron por aclamación a la magistrada Elizabeth Íñiguez de Salinas como su sucesora. La posesión de la nueva presidenta se realizará en los próximos días.
Durán adujo motivos personales de salud y familiares, distintos a las razones que tuvo su colega, el magistrado titular José Antonio Rivera, quien dimitió a su cargo en enero, reclamando por la deslegitimación de su investidura "por un ataque sistemático a la aparente ilegalidad" de su designación en el Congreso Nacional, el 2003.
Durán negó la posibilidad de querer ser asambleísta, y adelantó que más bien volverá a la cátedra.
El magistrado José Antonio Rivera descartó que su renuncia y la de Durán involucren una crisis dentro de ese órgano, "porque el Tribunal es un equipo, no son personas. Es de esperar que con este nuevo Congreso y tomando en cuenta que salen tres titulares y un suplente que han dejado el cargo, puedan hacer las designaciones a la brevedad posible", agregó .
En cuanto a la susceptibilidad de que el MAS podría copar los cargos en el Tribunal y en la Suprema, Rivera dijo: " Creo que no, tengo la esperanza de que no va a suceder porque para tener poder moral no hay que hacer aquello que se critica". Redacción Sucre