Las esperanzas de hallar vivos a los 65 mineros atrapados desde el domingo en una mina del norte de México se reducen debido a la cada vez más pobre calidad del aire, según la empresa y los responsables del rescate.
"Siendo realistas, sentimos que son muy difíciles las condiciones", dijo ayer Rubén Escudero, gerente de Industrial Minera México, la compañía que explota la mina Pasta de Conchos, en el estado de Coahuila, en la que se produjo la explosión que dejó atrapados a los mineros.
Los datos recabados por la última de las cuadrillas que salió ayer de la mina no son esperanzadores, cuando han transcurrido más de 105 horas desde que a las 2.30 hora local (8.30 GMT) de la madrugada del pasado domingo se produjo la explosión.
A medida que los equipos de rescate se adentran en la explotación minera, las concentraciones de metano son más altas y más pobre el porcentaje de oxígeno en el aire. Las mediciones dan una concentración de metano del 5,5 por ciento y de oxígeno del 18,7 por ciento, cuando este último elemento debe estar, en condiciones normales, en cerca del 21 por ciento.
"Bajo circunstancias especiales puede ser que una persona que lleva cuatro días en la mina con una concentración de metano como la que hay, pueda vivir", expresó Escudero. Los especialistas han explicado que en concentraciones del 5 al 15 por ciento el metano es explosivo, y del 15 en adelante, asfixiante.
Todavía faltan 1.100 metros para llegar al final de la mina, pero Escudero insistió en que las condiciones del aire son "cada vez más adversas". San Juan de Sabinas (México), EFE