La PTJ rescata a una niña de un prostíbulo La menor fue rescatada del local Xcape, ubicado en Miraflores. Agentes de Inteligencia de Bolivia y Paraguay participaron en el operativo. La menor está a salvo. Una casa en Sopocachi, donde vivía junto a otras extranjeras, fue allanada ayer.
EL ALBERGUE • Este es el domicilio donde permanecía la menor rescatada. Ayer fue allanado por la Policía.
La Policía rescató ayer a una adolescente de 17 años de edad, de nacionalidad paraguaya, que fue traída al país con engaños, y que para pagar sus deudas debía trabajar como dama de compañía.
El director de la PTJ de La Paz, coronel Celso Zurita, dijo que la muchacha fue rescatada entre las 3.30 y 4.00 de la madrugada de un local nocturno donde permanecía contra su voluntad.
“La Embajada del Paraguay ha interpuesto una demanda”, afirmó Zurita al negarse a dar detalles sobre el rescate.
Sin embargo, una fuente policial que no está vinculada a la PTJ confirmó a La Razón que la menor fue rescatada del local Xcape, ubicado entre la avenida Busch y la calle Puerto Rico de la zona de Miraflores de La Paz.
La Policía boliviana utilizó —en el rescate— a un efectivo de Inteligencia del Paraguay, quien ingresó al local como si se tratara de un cliente. La ubicó a la menor por un lunar que tiene en su cuello. Tras compartir unas copas de licor, requirió a la muchacha a través de los encargados del local para supuestamente “compartir” un momento de intimidad. Pagó para sacarla.
Tras abandonar el local, la adolescente fue trasladada a la Embajada del Paraguay. La menor fue repatriada ayer mismo.
La joven —según un informe de la misión diplomática del Paraguay acreditada ante el Gobierno boliviano— ingresó al país a inicios de febrero por Santa Cruz.
“Llegó a La Paz vía Santa Cruz con un señor, y luego fue encerrada con muchísimas chicas más”, afirmó la embajadora del Paraguay, Minia Oviedo.
Según la diplomática, la menor se comunicó “desesperadamente” con su madre para contarle que “el trabajo que le habían prometido no era tal y que era a condición de prostituirse. Pidió que de manera urgente la sacaran. Ella comentó incluso que sus compañeras le aconsejaron callarse porque la iban a golpear. Un día le dijeron que vendría a un club nocturno”.
El caso fue comunicado desde Asunción a la Embajada de Paraguay en La Paz con las instrucciones de tomar cartas en el asunto. Tras esa comunicación de la capital paraguaya, la misión diplomática del vecino país se puso en contacto con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia para solicitar una investigación. El contacto se extendió hasta Interpol, Migración y la PTJ de La Paz.
Tras el rescate de la menor, la Policía realizó un segundo operativo a las 17.30 en el domicilio número 1086 ubicado entre las calles Jaimes Freire y Wálter Llanos de la zona de Sopocachi, a fin de verificar la situación de otras 19 muchachas que oscilan entre los 19 y 25 años de edad.
“Hemos hecho un allanamiento por orden de la juez, se han encontrado 19 personas de nacionalidad colombiana, brasileña, peruana y paraguaya”, afirmó el jefe de la Sección de Trata y Tráfico de Seres Humanos, capitán Juan Peña.
Las 19 muchachas —que fueron citadas a la PTJ a prestar sus declaraciones— trabajan como damas de compañía en el local nocturno Xcape. El domicilio allanado pertenecería a un coronel en retiro de la Policía. Hasta hace unos años habría pertenecido a un autero. Los vecinos están molestos por la presencia de las chicas.
La migración femenina
De los casi 180 millones de migrantes internacionales, cerca de la mitad son mujeres, muchas de las cuales ya no viajan en calidad de acompañantes de sus parejas, sino lo hacen por su propia cuenta en busca de mejores mercados laborales. La incorporación de las mujeres al trabajo remunerado es uno de los factores que ha propiciado que el creciente fenómeno de la migración internacional tienda a la feminización.
Así lo indica Patricia Cortés Castellanos, consultora del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía. La gran mayoría toma su decisión de manera autónoma, aunque existe un significativo número de ellas que cruza las fronteras a causa de conflictos armados y condiciones de pobreza. Además, otras mujeres migrantes se ven forzadas a salir de su país al convertirse en víctimas de violencia intrafamiliar, del abuso sexual y de la explotación por parte de delincuentes internacionales que se dedican a la trata de personas.