Irán y Rusia alcanzaron ayer un preacuerdo para el enriquecimiento de uranio en territorio ruso con destino a las centrales nucleares iraníes, la última oportunidad de solventar la crisis nuclear al margen del Consejo de Seguridad de la ONU.
"Hemos alcanzado un acuerdo de principio para crear una empresa mixta", declaró Gholamreza , vicepresidente de Irán en una conferencia de prensa celebrada en la planta nuclear de Bushehr, en el golfo Pérsico, según informaron las agencias de noticias rusas.
Aghazadeh, jefe del programa nuclear iraní, hizo este anuncio tras reunirse con el jefe de la Agencia Atómica Rusa, Serguéi Kirienko, en el marco de la segunda ronda de consultas sobre la oferta realizada por Moscú.
Rusia propone que los aspectos más sensibles del ciclo de combustible nuclear iraní, como el enriquecimiento de uranio, se lleven a cabo en su territorio en el marco de una empresa mixta y bajo supervisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA). Posteriormente, el uranio enriquecido sería trasladado a Irán y utilizado para el funcionamiento de los reactores nucleares iraníes (sólo con fines pacíficos), que Teherán construye con ayuda de Rusia.
"Hemos mantenido unas conversaciones muy positivas", señaló Aghazadeh. Moscú, EFE