Un nuevo ataque de las FARC a un autobús de transporte público cobró ayer la vida de nueve personas y dejó a otras 15 heridas en el departamento de Caquetá, en una ofensiva a la política de seguridad oficial.
El comandante de la Policía departamental, coronel José Mendoza, informó que la embestida de los rebeldes ocurrió cuando uno de los vehículos en que viajaban en caravana se distanció. Por su parte, una de las pasajeras que sobrevivió al asalto relató que, en cuestión de segundos, guerrilleros aparecieron a los costados de la carretera disparando al autobús, y que posteriormente uno de ellos lo quemó sin prever que dentro había heridos y fallecidos. Anoticiado del hecho, el ministro de Interior, Sabas Pretelt, dijo que el gobierno de Álvaro Uribe espera un pronunciamiento contra el grupo armado y pidió a la comunidad internacional cerrar toda posibilidad para que las FARC puedan acceder a un espacio político.
Las FARC advirtieron a los pobladores del sur del país que atacarían a quienes no atendieran su decreto de paro armado en oposición al plan de erradicación de cultivos ilícitos en el parque natural de La Macarena.
Paralelamete, en la ciudad de Cali, las autoridades encontraron cuatro granadas de mortero que serían usadas contra instalaciones policiales. Bogotá, DPA