Villa Fátima es un caos pese al reordenamiento gremial La Alcaldía logró que los vendedores de la acera oeste de la avenida América ingresen en anaqueles, pero al frente el problema persiste.
La Alcaldía de La Paz reordenó a los gremiales de la acera oeste de la avenida América, en Villa Fátima, pero en la acera este, donde se ubica el mercado, el desorden y el caos persisten.
Hace dos semanas, la comuna paceña dispuso la instalación de quioscos, uniformes en tamaño y color, para los gremiales de la acera oeste de la avenida América. Aunque cada uno pagó su nuevo puesto, están contentos.
Sin embargo, el problema del desorden persiste al frente, en el ingreso al mercado de Villa Fátima, ya que decenas de gremiales aún ocupan la acerca y la calzada perjudicando, tanto el tráfico vehicular como el peatonal.
El jueves pasado, este medio hizo una visita a la zona para comprobar el avance en el ordenamiento gremial, y se constató que si bien se instalaron los nuevos puestos en tan transitada avenida, el problema del desorden continúa. Varios gremiales se colocan en medio de la vía y el congestionamiento de la cuadra es tal que para atravesar este sector en un vehículo público se puede tardar hasta 30 minutos.
Los quioscos instalados en el ala oeste no superan el número de 10 en un tramo de dos cuadras. Domingo Quisbert, reparador de relojes, está hace 13 años ubicado en la avenida, y piensa que si bien los nuevos anaqueles embellecen la zona, su espacio de trabajo se redujo. “Antes podíamos entrar dos personas”.
El costo total de la instalación fue de Bs 2.500. Al igual que el relojero, lugar en el que trabajan lecheros, dulceros y zapateros, como Víctor Quispe, quien sostuvo que la Alcaldía les obligó a comprar e instalar los puestos, “el espacio es muy pequeño y la máquina de coser (zapatos) no entra en el espacio destinado”. Quispe trabaja hace 15 años en el mismo lugar.
Miguel Ángel Arteaga, director de Mercados y Comercio en Vías Públicas de la comuna paceña, explicó que esta es la primera parte del plan de ordenamiento gremial en esa zona, que abarca desde la calle Ocobaya hasta la Rurrenabaque.
El proyecto se basa en la modernización de los puestos de venta, así como en la liberación del espacio público para el tránsito peatonal y vehicular. Una segunda etapa comprenderá las áreas del perímetro del mercado entre las calles Ocobaya y Casimiro Aparicio. Y anunció que también se piensa reducir la saturación mediante el control y retiro de comerciantes no autorizados o registrados.
“Empezamos con lo más fácil, pero ya tenemos firmados acuerdos y actas de entendimiento con los dirigentes”, dijo Arteaga.
Este trabajo de ordenamiento estaría terminado en abril próximo, lo que implica trabajar con más de 400 comerciantes autorizados en Villa Fátima.