El Gobierno de EEUU expresó ayer su preocupación por los posibles obstáculos a la inversión extranjera en el sector energético en Venezuela y Bolivia, aunque se declaró alentado por los pasos dados por Colombia y Perú para modernizar su infraestructura.
“Estamos preocupados de que algunos países de nuestro continente estén tomando decisiones que no van a optimizar el desarrollo de los recursos energéticos”, afirmó Karen Harbert, secretaria del Departamento de Energía. “Los movimientos para restringir las inversiones extranjeras e implementar o aumentar el alcance de industrias energéticas estatales limitan su acceso a capital para inversiones, reduciendo el desarrollo y el acceso a equipos o infraestructuras", agregó a la Cámara de Representantes. Washington, AFP