Irán excluye, por el momento, utilizar el arma del petróleo para responder a las presiones internacionales sobre su programa nuclear, pero amenazó implícitamente con recurrir a ella si se le imponen sanciones que afecten a su situación en la región.
"Irán no pretende utilizar el petróleo como un arma para combatir las presiones sobre su programa nuclear", dijo a mediados de febrero el viceministro iraní del Petróleo, Hadi Nedjad-Hosseinian.
Esas presiones no pueden sino acentuarse con la reunión a partir de mañana del Consejo de Gobernadores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), que Estados Unidos piensa es el "preludio" de una eventual reunión del Consejo de Seguridad de la ONU que piden desde hace meses.
Por otra parte, según el diario Washington Post, el Gobierno de Estados Unidos planea discutir la cuestión la semana próxima en el Consejo de Seguridad.
El ultimátum de 30 días está comprendido en un proyecto de resolución preparado por el Gobierno estadounidense. En el mismo, Teherán es amenazado con serias consecuencias diplomáticas, incluyendo restricción de viajes para políticos iraníes, sanciones económicas y embargo petrolero, informa el diario en base a fuentes diplomáticas.
Irán amenazó con abandonar el OIEA en caso de que el Consejo de Seguridad intervenga en el conflicto nuclear. Teherán y Washington, AFP y dpa