El relleno sanitario alteño se expandió al cementerio El botadero municipal ya no tiene capacidad para almacenar las 300 toneladas de basura que se generan a diario. El Concejo pide un informe.
SATURACIÓN • A causa de la falta de espacio en el relleno sanitario de Villa Ingenio, la basura comenzó a acumularse entre las tumbas del cementerio de la zona, destruyendo las lápidas.
Los desechos que llegaron ayer al relleno sanitario de Villa Ingenio de El Alto sobrepasaban la capacidad del espacio y, como en otros días, éstos comenzaron a invadir los predios del cementerio del sector, donde las tumbas eran cubiertas por la basura.
En un recorrido realizado ayer por La Razón, se evidenció que los carros que trasladan los desechos de la ciudad alteña acomodan donde pueden la basura, al extremo de que se observó promontorios que cubrían algunas lápidas del cementerio.
“En este momento estamos habilitando la nueva celda para seguir trabajando. Pero este relleno no durará más de tres meses. Ya no tenemos espacio para expandirnos y, como usted puede ver, la cantidad de basura es tal que está rebalsando al cementerio”, explicó Germán Mendoza, ingeniero encargado de la administración del botadero.
El límite entre el cementerio y el basurero desapareció, los carros basureros que acarrean los desechos tienen que ir por el medio de las tumbas. Algunos hoyos, que por la forma eran destinados a sepulturas, estaban cubiertos de basura.
Además el olor de la basura atrae animales que acuden en grupo. Piaras de cerdos, grandes jaurías de perros y bandadas de buitres y otras aves carroñeras se disputan por el alimento, a plena luz del día, sin que nadie pueda hacer algo al respecto.
“Lo que sucede que no es un relleno sanitario, es un basural. Un relleno tiene procedimientos técnicos para evitar la contaminación y que las aguas servidas contaminen el terreno. En Villa Ingenio lo único que se hizo fue amontonar los desechos en promontorios lo que causó la contaminación de los pozos de agua e invasión al cementerio”, aseguró el concejal Gustavo Morales.
También mencionó que hay un sitio, camino a Chacaltaya, que podría ser el nuevo relleno, aunque últimas evaluaciones señalan que el lugar tiene fallas geológicas que lo hacen inviable.
El director de Medio Ambiente de la Prefectura de La Paz, Edgar Mallcu, dijo que la entidad todavía no recibió ninguno de los requisitos, ni información, necesarias para que se pueda dar luz verde a la apertura del nuevo relleno sanitario.
El concejal Morales anunció que el martes 14 el Concejo se reunirá con representantes de la Empresa Municipal de Aseo de El Alto (EMALT) para tener una evaluación de la situación actual y también para tomar una decisión que determine el traslado seguro del basurero a una nueva locación sin dañar el ambiente.
“Pero si se va a trasladar, los trabajos en el nuevo lugar deberían comenzar inmediatamente”, advirtió Germán Mendoza.
Datos del basurero
Toneladas recogidas • Actualmente, el botadero recibe un promedio de 300 toneladas, sólo del municipio de El Alto.
Tiempo de vida • El relleno sanitario debía haber trabajado cinco años, sin embrago, está a punto de completar los 10 años de funcionamiento.
Costo • El costo del recojo de los desechos es de 17,54 dólares por tonelada levantada.
Tiempo límite • Los ingenieros encargados del relleno calculan que dentro de tres meses se completará todo el espacio.
Tipo de desechos • No hay diferencia en el tipo de basura que se recibe. Se almacenan sin tratamiento los residuos de hogares, hospitales e industrias.
Falencias • No hay un tratamiento adecuado de los lixiviados o líquido de la basura.