El gobierno de Evo Morales posesionó, en reserva y sin la presencia de los medios de prensa, a María Eugenia Berdeja como nueva directora del Servicio Nacional de Migración (Senamig), entidad en la que se cambió a diferentes funcionarios jerárquicos acusados por actos de corrupción.
El viceministro de Régimen Interior, Rafael Puente, fue el encargado de tomar juramento, a las 8.30 del miércoles, a la nueva autoridad en procura de revertir la mala imagen que tiene Migración ante la población en general.
Puente acusó en febrero, a anteriores administraciones, de realizar “actos sucesivos de corrupción”. Anunció una investigación para identificar a posibles “familias y partidos políticos” que se habrían beneficiado de desvío de recursos estatales. ANF