Los empresarios consideran que si Bolivia no negocia el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, no sólo perderá el mercado de la soya, sino también el de los textiles, entre otros.
El presidente de la Cámara de Exportaciones (Camex), Eduardo Bracamonte, considera que “si hubiésemos negociado a tiempo (el TLC), habríamos protegido oficialmente los mercados”.
José Céspedes, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), dijo que comparte “totalmente” la visión de Bracamonte e indicó que “seguramente Bolivia va a tener que pagar un alto precio no sólo (en el tema) de los soyeros, sino también de los textileros”.
Para Céspedes, la falta de negociaciones entre Bolivia y Estados Unidos no es culpa únicamente del actual gobierno de Evo Morales, sino de gobiernos de los últimos años. “Las negociaciones del TLC comenzaron hace tres años y nuestros gobiernos no quisieron darle la suficiente importancia”.
Según Bracamonte, ahora que los países latinoamericanos negocian el TLC de manera bilateral, Bolivia se ve aún más debilitada. “Si hubiéramos negociado (el TLC) en conjunto (todos los países de Latinoamérica), se habrían visto protegidos en los mercados”.
Y aunque Bracamonte afirmó que “no podemos quedar al margen de los mercados importantes”, Céspedes indicó que las relaciones con el país del norte son “muy complicadas”, motivo por el que convendría firmar el TLC en lugar de pedir ampliaciones para el ATPDEA que concluye en diciembre próximo.