El 2005 concluyó con un crecimiento del producto (PIB) del 4,1 por ciento, un aumento en las reservas internacionales de 504 millones de dólares y un déficit del sector público no financiero (SPNF) de 1,6 por ciento del PIB, cuando se estimaba que se encuentre por encima del 6 por ciento. Se espera para el año 2006 un desempeño similar o mejor. Sin duda, todas estas son buenas noticias, pero...
El principal factor que explica el crecimiento del PIB es el incremento en el rubro de Petróleo Crudo y Gas Natural repitiendo las altas tasas de crecimiento observadas en los años anteriores. Este rubro creció súbitamente debido a las inversiones que se hicieron con anterioridad, a la coyuntura favorable de precios y al temor de las transnacionales de que Bolivia les cambie las reglas de juego, algo que efectivamente ocurrió pero que está tomando tiempo en concretizarse. ¿Será una buena noticia que las transnacionales exploten intensivamente los hidrocarburos antes de que se les cambie las reglas de juego? —El otro problema con esta forma de crecimiento del PIB es que no está generando empleo. Estas son las partes negativas de la buena noticia.
Es mejor acumular reservas internacionales que perderlas. El importante aumento de reservas observado en el año 2005 (504 millones de dólares) se origina en un saldo favorable de las transacciones corrientes con el exterior de 467 millones de dólares y de un desembolso del crédito externo de 28 millones de dólares (más otras transacciones menores). Un saldo negativo en la Cuenta Corriente de Balanza de Pagos significa que Bolivia está haciendo uso del ahorro externo para aumentar sus inversiones, pero al mismo tiempo significa acumulación de deuda o pérdida de reservas. El saldo positivo en cuenta corriente es algo bueno en periodos de alto crecimiento, pues significa que además de crecer se está pagando deuda o acumulando divisas. Pero, en periodo de bajo crecimiento, un saldo positivo en cuenta corriente, como el observado actualmente, sugiere, básicamente, que el país está invirtiendo poco. En nuestro caso, está acumulando reservas muy por encima de lo que se aconseja para cubrir las importaciones y otras obligaciones de corto plazo. Es decir, están durmiendo recursos que podrían reactivar la economía. Pero, entiéndase que estos recursos no son propiedad del Estado y que si están durmiendo es por que no hay agentes privados que los demanden.
Finalmente, una reflexión sobre el déficit del SPNF. Se reitera que es una buena noticia que haya disminuido, más, cabe recordar que el presupuesto consolidado del SPNF es la suma de los presupuestos de las entidades públicas y que, en la práctica, esos presupuestos no se pueden sumar. En la nueva estructura del presupuesto del SPNF, debido al cambio en la ley de hidrocarburos, las regiones reciben millonarios recursos, mientras que al Tesoro General de la Nación se le ha disminuido sus ingresos. Esta es la entidad que tiene el déficit público más importante, por encima del 6 por ciento del PIB, y legalmente no puede utilizar los recursos de las regiones para financiarlo. Luego, el Estado seguirá en déficit, no obstante que las regiones tendrán superávit.
La buena noticia es que todo esto se puede corregir, la mala noticia es que tomará algún tiempo hacerlo.
*Rolando Morales A. es economista.
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