Los atigrados reciben con pena el contraste Cabizbajos y con pocas ganas de entablar diálogo, así salieron los gualdinegros del estadio Capriles. Luna evidenció su malestar.
Julio César Baldivieso (derecha) observa desde el banco las incidencias. Ayer no actuó.
Los rostros de pesar y resignación fueron evidentes en los jugadores atigrados cuando el árbitro del compromiso, Óscar Saucedo, dio el pitazo final y selló el triunfo de los celestes vallunos por 1-0.
Alejandro Mena y Edson Zenteno se quedaron en el campo de juego con la cabeza gacha y las manos en la cintura. “El resultado es injusto, dominamos todo el encuentro y no pudimos concretarlo en goles”, dijo Zenteno ante los periodistas.
Otros prefirieron abandonar el campo de juego de manera rápida y evitando a la prensa.
“Ahora no puedo hablar, luego por favor”, dijo con un semblante de tristeza Julio César Baldivieso, quien sin embargo no jugó ayer en Cochabamba.
El silencio se apoderó de los camarines y muy pocos se animaron a dialogar para explicar este mal momento del Tigre.
“Anímicamente estamos mal, esperemos que esto cambie para el miércoles”, sentenció el zaguero Alejandro Mena, refiriéndose al partido con Unión Española por la Libertadores.
Por su parte, el entrenador Sergio Óscar Luna terminó molesto. “Ellos embocaron el gol y después especularon, el resultado fue injusto, nosotros merecíamos llevarnos el empate”, aseguró el DT, quien fue uno de los últimos en salir del vestuario.
Como el silencio imperó en los gualdinegros, el cuerpo técnico, jugadores y el único directivo aurinegro paceño presente, Arnulfo Cabrera, dialogaron unos minutos dentro del vestuario y luego salieron cabizbajos.
El Tigre ahora espera cambiar su suerte con una victoria ante los chilenos en La Paz. Roxana Pomier, enviada a Cochabamba
Pelotazos
Felicidad • En Aurora todo fue festejo, sobre todo en Daison Gualé, quien fue el más felicitado por el gol que anotó.
El desafío • “El miércoles tendremos nuestra revancha”, dijo el aurinegro Líder Paz.