Mediante una declaración pública, los magistrados del Tribunal Constitucional (TC) rechazaron las insinuaciones del presidente Evo Morales, en sentido de que el empresario Ernesto Asbún les habría sobornado para que admitiesen un recurso en contra de la intervención al LAB. Entretanto, en La Paz, el vicepresidente Álvaro García Linera declaró a Bolivisión y Unitel que “tenemos enormes susceptibilidades respecto a la actuación del TC”.
En Sucre, la magistrada del TC, Silvia Salame, emplazó a Morales a comprobar sus denuncias y dar una satisfacción pública en caso de no hacerlo, mientras que la presidenta de ese órgano judicial, Elizabeth Íñiguez, explicó que la aceptación del recurso de nulidad no estaba dirigida a frenar la intervención del LAB dispuesta por el Gobierno. “La única y exclusiva responsabilidad es verificar el cumplimiento de los requisitos de admisibilidad establecidos por la ley”, entre ellos la personería jurídica, aclaró, según informa ANF.
En su nota, los magistrados rechazan “enérgicamente las temerarias acusaciones que se han hecho contra este Tribunal”.
Salame fue más dura aún: “No voy a permitir que nadie, llámese Evo Morales o Perico de los Palotes, vaya a mellar mi dignidad”.
Por la tarde, el portavoz del Gobierno, Álex Contreras, reconoció que “no tenemos pruebas”, pero también dijo que “lamentablemente el TC, como otras instancias judiciales, son parte de un cuoteo político de los partidos tradicionales, no quisiéramos que se trate de una intromisión en un tema tan delicado”.
El Vicepresidente de la República afirmó que el Gobierno tenía un plan de salvataje para el LAB, pero éste “fue anulado por la decisión de la ley del Tribunal Constitucional”, de acuerdo con una información de ANF.
REACCIONES
En el Tribunal • Una magistrada emplazó a Morales a dar una satisfacción pública si no comprueba sus denuncias. Las acusaciones del Presidente fueron “temerarias”, según el Tribunal.
En el Gobierno • El portavoz del Ejecutivo, Álex Contreras, declaró que el Tribunal, como otras instancias judiciales, son parte del cuoteo político de los partidos tradicionales.