La normalidad de las operaciones del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB) depende del presidente de esta empresa, Ernesto Asbún, dijeron los trabajadores al reconocer que, pese a su decisión de continuar trabajando, la provisión de combustible está en manos de la actual administración.
Entretanto, salvo retrasos leves, los vuelos nacionales del LAB fueron normales, mientras que el viaje a Madrid, previsto para el lunes pasado, se suspendió.
Según el representante de la Asociación de Pilotos del LAB, Richard Vaca, todos los trabajadores están cumpliendo sus funciones. Sin embargo, esto no es suficiente para que las operaciones sean regulares, porque se necesita una “decisión del señor Asbún, que ha dejado de pagar combustible para algunos vuelos y con seguridad mañana (hoy) recrudece el problema para que quiebre la empresa”.
Con relación al vuelo a Madrid, cancelado en el aeropuerto Jorge Wilstermann de Cochabamba, el superintendente de Transporte, Wilson Villarroel, informó que el LAB debe pagar los gastos de estadía de sus usuarios.
La causa de esta cancelación es una “Orden de Audiencia de Emergencia” emitida por la juez de Distrito de EEUU, Cecilia M. Altonaga, quien determinó que la nave de Pegasus Nro. 24349, uno de los dos aviones arrendados por la aerolínea boliviana para sus vuelos internacionales, debe dejar de operar inmediatamente, y el LAB, devolverla a Miami. “No está autorizada a volar a ningún destino que no sea Miami”, dice la orden judicial.