Una auditoría externa dio cuenta de que, al 31 de diciembre del 2001, el Lloyd Aéreo Boliviano (LAB) se encontraba en quiebra técnica. Esta información aparece en el informe que la Delegación Presidencial para la Revisión y Mejora de la Capitalización, nombrada en la gestión de Carlos Mesa, presentó el año 2005.
El texto da cuenta de la existencia de un informe sin fecha, elaborado por la empresa de auditoría externa Ernst & Young, sobre los estados financieros del LAB al 31 de diciembre del 2001, "con abstención de opinión".
El documento de la Delegación precisa que, entre las observaciones que formula el informe financiero, "se menciona que el LAB está en quiebra técnica".
Los resultados de la investigación fueron presentados en abril del 2005. Una de las recomendaciones finales de la Delegación era la definición de "una política y estrategia clara del Poder Ejecutivo, consensuada con los otros poderes del Estado y directos interesados, que permita iniciar un proceso de salvataje del LAB".